Los tres testigos sin excepción, se alejaron de la iglesia, pero nunca negaron su testimonio respecto a las planchas.
A) Oliverio Cowdery
Oliverio Cowdery fue excomulgado de la iglesia el 11 de abril de 1838 en Far West, Misuri. Ni el profeta ni Oliverio estuvieron presentes en su excomunion. La decisión fue tomada por el sumo consejo de la iglesia en Far West. A pesar de que dos años antes él estuvo junto al profeta mientras presenciaban el regreso de Elías, Elías el profeta y Moisés en el Templo de Kirtland (D y C 110), Oliverio sacó a luz el espíritu de apostasía. El estuvo en desacuerdo con el profeta respecto a los derechos de la iglesia de aconsejar a los miembros en el manejo de sus propiedades, etc. La siguiente es una lista de cargos que se le hicieron a Oliverio:
“El élder Seymour Brunson seleccionó los siguientes cargos en contra de Oliverio Cowdery, ante el Sumo Consejo de Far West:
“Ante el Obispo y el Consejo de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, yo selecciono los siguientes cargos en contra del Presidente Oliverio Cowdery:
“Primero-Por perseguir a los hermanos, promoviendo leyes adversas en contra de ellos, y por lo tanto causando dolor a los inocentes.
“Segundo-Por buscar destruir la personalidad del Presidente José Smith, hijo, al insinuar falsamente que él era culpable de adulterio.
“Tercero-Por despreciar a la iglesia al no asistir a sus reuniones.
“Cuarto-Por negar virtualmente la fe, al declarar que él jamás sería gobernado ya sea por autoridades de la iglesia o por revelación, en sus asuntos temporales.
“Quinto-Por vender sus tierras en el condado de Jackson, contrario a las revelaciones.
“Sexto-Por escribir y mandar una carta insultante al Presidente Thomas B. Marsh, quien posteriormente fue miembro del Sumo Consejo, donde fungió como Presidente del Consejo y por insultar al Sumo Consejo con el contenido de dicha carta.
“Séptimo-Por abandonar el cargo al cual Dios le había llamado por revelación, al dedicarse a obtener sucias riquezas, dando preferencia a la abogacía.
“Octavo-Por deshonrar a la Iglesia al estar relacionado con negocios fraudulentos, como un reporte ordinario dice.
“Noveno-Por retener deshonestamente billetes, después de que habían sido pagados; finalmente, por dejar y abandonar la causa de Dios, regresando a los elementos materiales del mundo y negando su alto y santo llamamiento, debido a su profesión.”
“El Obispo y el Sumo Consejo reunidos en la oficina del Obispo, 12 de Abril de 1838. Después de la reorganización del consejo, los once cargos antes descritos, fueron leídos, también una carta de Oliverio Cowdery, que se encuentra registrada en el archivo de la Iglesia en Far west, Libro A. Se sostuvieron los cargos 1°, 2°, 3°, 7°, 8° y 9°. Los cargos 4° y 5° fueron rechazados y el 6° fue retirado. En consecuencia él (Oliverio Cowdery) no fue considerado más como miembro de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos días.” (History of the Church, Volumen III, págs 16-17)
Oliverio había escrito una carta que fue leída durante el tribunal. Aparentemente él no estuvo presente. Parte de la carta dice lo siguiente:
Estimado Señor:-Recibí su nota del día noveno, el mismo día de la fecha, conteniendo copia de los nueve cargos escogidos ante usted y su consejo contra mí, por el élder Seymour Brunson.
“Hubiera yo deseado que dichos cargos hubiesen sido postergados hasta mi entrevista con el Presidente Smith: pero como no es así, debo suspender el placer anticipado con el que he sido halagado al entender dichos puntos que son el terreno para diferentes opiniones en algunos reglamentos de la Iglesia y otros que personalmente me interesan.
“El quinto cargo dice lo siguiente: ‘Por vender sus tierras en el Condado de Jackson, contrario a las revelaciones.’ Mucho de este cargo, ‘Por vender sus tierras en el Condado de jackson,’ Reconozco es cierto y creo que una gran mayoría en la iglesia han decidido como yo y se han pronunciado lo suficiente a favor como para que ustedes causen contensión con ellos; y también ustedes han estado de acuerdo en ello, por consecuencia, no tengo razón para suponer que su veredicto será negativo . . .
“El cuarto cargo se describe en las siguientes palabras, ‘Por negar virtualmente la fe, al declarar que él jamás sería gobernado ya sea por autoridades de la iglesia o por revelación, en sus asuntos temporales . . .
“Con respecto a esto; Me veo obligado a decir, que el veredicto ha sido aprobado en materia del quinto cargo, por consecuencia, no estoy dispuesto a contender con el Consejo . . . los tres grandes principios de la libertad Inglesa, como se encuentran en los libros, son ‘el derecho de la seguridad personal, el derecho de la libertad personal y el derecho de la propiedad privada.’ . . . ellos están tan entretejidos en mi naturaleza . . . que no tengo voluntad alguna de cambiarlos por algo menos liberal, menos benevolente o menos libre.
“El mismo principio del cual yo concibo está preparado para establecer un tipo de gobierno mezquino, controlado y dictado por influencia eclesiástica, en medio de este gobierno estatal y federal. Sin duda, ustedes dirán que esto no es correcto: pero la verdad desnuda de estos cargos, sobre los cuales ustedes asumen el derecho a decidir, es en mi opinión un atentado directo a hacer al poder secular, servil, bajo la dirección de la Iglesia-Yo no puedo apoyar concientemente ésto como correcto-Creo que ese principio nunca ha fallado en producir anarquía y confusión.
“Este intento de controlarme en mis intereses temporales, lo concibo como una disposición a quitarme una porción de mis privilegios Constitucionales y derechos inherentes-Yo solo, respetuosamente, les pido permitir, por lo tanto, retirarme de una sociedad que asume tener tal derecho. . . .
“En consideración a su alto respeto, yo soy, su obediente siervo,
[firmado] OLIVERIO COWDERY
(History of the Church, pie de página, págs. 17-18)
Este intercambio es interesante porque muestra que Oliverio tenía un espíritu rebelde. Era un hombre con dignidad y orgullo, Mas cuídate del orgullo, no sea que entres en tentación (DyC 23:1). Como segundo Élder de la Iglesia, probablemente fue duro para él digerir estos cargos del sumo consejo en Far West. Debió haberse sentido por encima del cuerpo de la Iglesia. Él en verdad sintió (quizás correctamente) que si hubiese tenido una entrevista con el profeta, todos los conflictos se hubiesen resuelto a satisfacción de todos. José no acudió a Oliverio para arreglar las cosas. Permitió que la decisión del consejo se mantuviera, en lugar de imponer su decisión y disminuir la autoridad de dicho consejo. Mas tarde, Oliverio hizo un recuento de sus sentimientos en aquella época:
“Después de que le hubieron preguntado discretamente en cuanto a su larga ausencia de la Iglesia, declaró que nunca se había entrevistado con el Profeta José, después de haber sido expulsado de la Iglesia, mientras éste vivía, aparentemente sintiendo que si él podía visitar al Profeta, éste podía visitarle a él; y como al parecer su orgullo no le permitía pedir perdón sin que el Profeta le visitara primero, él nunca fue a verlo. Estaba completamente seguro de que si se hubiera encontrado alguna vez con el Profeta, no habría existido ningún problema en lograr una reconciliación, puesto que fueron los celos de sus acusadores lo que causó en gran medida su destitución, lo cual pensó que José debería haber descubierto después de estar en Misuri.”
A pesar del hecho de que no hubo algún acuerdo entre Oliverio y la Iglesia por los siguientes diez años, durante ese lapso, él permaneció fiel a su testimonio con respecto a las planchas. El siguiente incidente da luz al respecto:
“Un caballero en Michigan le dijo, mientras defendía la ley, ‘Sr. Cowdery, veo su nombre adjunto a este libro: si cree que es verdad, ¿por qué está usted en Michigan?’ El caballero leyó entonces los nombres de los tres testigos y dijo, ‘Sr. Cowdery, ¿usted cree en este libro?’ ‘No, Señor,’ contestó Oliverio Cowdery. ‘Muy bien, pero su nombre está escrito en él y usted dice que vio un ángel y las planchas de las que este libro se tradujo, y ahora usted dice que no cree en él. ¿Cuándo tuvo usted razón, antes o ahora? El Sr. Cowdery contestó, ‘Mi nombre está escrito en ese libro y lo que allí digo, yo lo vi, yo se que lo vi y la creencia no tiene nada que ver con ello, porque el conocimiento se ha tragado a la creencia que yo tenía en la obra, ya que yo se que es verdad.’” (Brigham Young, Journal of Discourses, 2:257-8 tomado de Testimony of the Book of Mormon Witnesses por Preston Nibley)
En 1848, Oliverio y su familia regresaron a la Iglesia:
“En Octubre de 1848, Oliverio Cowdery, con su esposa e hija, llegaron a Council Bluffs, Iowa, el lugar de recogimiento de los Santos en preparación para hacer el largo viaje a través de las llanuras de Utah. Aquí él pidió a Orson Hyde, quien presidía la rama en ese tiempo, el privilegio de ser bautizado nuevamente en la Iglesia. En una conferencia especial que tuvieron los miembros de la Iglesia el 21 de Octubre de 1948, la petición fue concedida y poco después Oliverio Cowdery fue bautizado por Orson Hyde.
“En la primavera de 1849, Oliverio Cowdery expresó su deseo de visitar a la familia de su esposa en Richmond, Misuri, antes de emprender la larga travesía a través de las praderas. Así lo hicieron, y allí, como huesped de su suegro, Peter Whitmer, en cuyo hogar cerca de Waterloo, Nueva York, la Iglesia había sido organizada, el pasó varios meses placent . o resultado de un severo resfriado, contraído en algún momento de 1849, el resultó infectado con una espantosa enfermedad conocida como agotamiento (tuberculosis), la que le causó la muerte el 3 de Marzo de 1850. Esto sucedió unos cuantos meses después del cumpleaños número 43 de Oliverio Cowdery.” (Preston Nibley, Testimony of the Book of Mormon Witnesses, pág. 41)
“. . . Oliverio Cowdery, antes de dar su último respiro, pidió a sus asistentes que le levantaran la cabecera de la cama, para que pudiera hablar con su familia y amigos, quienes estaban presentes. Entonces les dijo que vivieran de acuerdo a las enseñanzas contenidas en el Libro de Mormón y les prometió, que si así lo hacían, se reunirían con él en el cielo. Entonces les dijo, ‘Recuéstenme y déjenme dormir.’ Momentos después murió sin ningún sufrimiento.”
“A lo anterior yo añado una declaración de David Whitmer. A pesar de que se encontraba fuera de la Iglesia en el tiempo que escribió estas palabras; Whitmer dijo, ‘Yo estuve presente en la muerte de Oliverio Cowdery y sus últimas palabras fueron, 'Hermano David, se fiel a tu testimonio del Libro de Mormón.’ Él murió aquí, en Richmond, Mo. El 3 de Marzo de 1850.’” (Eldin Ricks, The Case of the Book of Mormon Witnesses, págs. 11-12)