LA IMPORTANCIA DEL LIBRO DE MORMON PARA EL MORMONISMO
1)
El Libro de Mormón es la clave de nuestra religión
Bruce
R. McConkie
“La expresión del profeta de que ‘el
Libro de Mormón es la clave de nuestra religión’ significa precisamente eso. La piedra clave es la piedra central
en la cima de un arco. Si se quita, el arco se derrumba; de la misma manera, el
llamado mormonismo –de hecho el Evangelio de Cristo, restaurado de nuevo en
esta época- se mantiene firme por la veracidad del Libro de Mormón. Si éste fuere
falso, el mormonismo se desmoronaría.” (Conference Report, abril de 1961, pág.
39)
2)
Nuestro uso del Libro de Mormón
Ezra
Taft Benson
“No estamos utilizando el Libro de
Mormón como debemos hacerlo . . .
Nuestros misioneros no son lo eficaces que deberían y podrían ser, a
menos que hagan resonar sus palabras . . .
“Algunos de los primeros misioneros de
la iglesia fueron reprobados por el Señor a su regreso al hogar –sección 84 de
Doctrina y Convenios- porque no le habían prestado la debida atención al Libro
de Mormón. Como consecuencia de ello, sintieron la mente oscurecida. El Señor
declaró que esta forma de tratar el libro había puesto a toda la iglesia bajo
condenación, aún a todos los hijos de Sión. Y declaró el Señor más adelante: ‘Y permanecerán bajo esta condenación hasta que se
arrepientan y recuerden el nuevo convenio, aún el Libro de Mormón’ D. Y
C. 84:54-57.) ¿Continuamos estando bajo esa condenación?” (Ezra Taft Benson en
CR, abril de 1975, pág. 96.)
Joseph
Fielding Smith
“Me parece que
ningún miembro de esta iglesia puede sentirse satisfecho hasta que haya leído
el Libro de Mormón una y otra vez, y le haya considerado a fondo para poder dar
testimonio de que es ciertamente un registro inspirado por el Todopoderoso, y
que su contenido es verdadero
“ . . . Dios no puede aceptar en su
presencia a ningún miembro de esta iglesia si éste no ha leído seria y
cuidadosamente el Libro de Mormón.” (Joseph Fielding Smith, en Conference
Report, octubre de 1961, pág. 18.)
Joseph
Fielding Smith
“El Señor está reteniendo un gran
número de verdades que con gusto nos revelaría si estuviésemos preparados para
recibirlas. ¿Sabíais que una parte de los anales de los cuales se tomó el Libro
de Mormón está sellada? No se le permitió al Profeta romper los sellos, y no
recibiremos la historia sellada hasta que llegue el tiempo en que el pueblo
manifieste, mediante su fe, su disposición para aceptarla. (Joseph Fielding
Smith, Doctrina de Salvación, 3:189-190.)
Neal
A. Maxwell
“Una de las razones para ‘Escudriñar las escrituras’ es descubrir esas súbitas
y exuberantes praderas de significado, esos pastos verdes que nos nutren en
nuestras épocas individuales de necesidad. El Libro de Mormón seguramente tiene
su parte y más de esto . . .
“Por mi parte, estoy contento de que el
libro esté con nosotros ‘mientras la tierra
permanezca.’ Necesito y quiero tiempo adicional. Para mí, torres,
patios, y alas me aguardan por inspeccionar. Mi recorrido por ellas (las
escrituras) nunca será completado. Me faltan algunos cuartos por recorrer, y
hay más ardientes chimeneas aguardando para calentarme. Aún los cuartos que ya
he visto contienen mobiliario adicional y detalles ricos para ser saboreados.
Hay compartimientos entarimados con increíble perspicacia y diseño y decoración
de los tiempos del Edén. Hay también suntuosas mesas para banquete,
concienzudamente preparadas por nuestros antecesores, quienes nos aguardan. Sin
embargo, nosotros como miembros de la iglesia, algunas veces nos comportamos
como turistas con prisa, apenas y nos arriesgamos a pisar el recibidor de la
mansión.
“Que podamos sentirnos como un conjunto
de gente que se aventura más allá del recibidor. Que podamos adentrarnos lo
suficiente, para escuchar claramente, el susurro de aquellos que se encuentran
en el ‘sueño eterno’, cuyo susurro despierte en nosotros individualmente la
vida del discipulado como nunca antes.” (“The Book of Mormon: A great answer to
‘The Great Question’”, págs. 13-16)
3)
El Libro de Mormón resiste cualquier examen
B.
H. Roberts
“El Libro de
Mormón necesariamente debe someterse a cualquier prueba, tanto a los críticos
literarios, como a cualquier otra clase de crítica, porque nuestro tiempo está
por sobre todas las cosas críticas y especialmente las críticas de la
literatura sagrada y no esperamos que el Libro de Mormón escape a un detallado
escrutinio; tampoco, en realidad, es deseable que deba escapar.” (Book of
Mormon Authorship: New Light on Ancient Origins, Truman G. Madsen, with Noel B.
Reynolds as editor, pag. 11)