1 Ne 8:2 El sueño de Lehi
Pocos temas del Libro de Mormón han recibido
tanta atención como el sueño de Lehi. Ha sido el tema de canciones, pinturas, y
una multitud de discusiones del evangelio. Una de las razones por la que es tan
poderoso es que no es simplemente un sueño acerca de un árbol, un edificio, un
río, y un camino; es una metáfora para la vida. Como el salmista dijo, somos
extraños sobre la tierra (Ps. 119:9) abandonados para encontrar nuestro camino,
o así parece, en una tierra extranjera. En una búsqueda tan lúgubre y confusa,
el sueño de Lehi parece dar la dirección requerida para ayudarnos a navegar
exitosamente. El viaje largo y difícil
parece verosímil con sus nieblas de oscuridad, los dedos burlones, los momentos
de alegría, preocupación por los familiares, y un estrecho y angosto camino.
Afortunadamente, a nosotros se nos relata el sueño dos veces, a través de los
ojos de dos videntes, Lehi y Nefi. Lehi cuenta la historia; Nefi da la
interpretación. Ambos amplifican nuestra comprensión de la metáfora.
1 Ne 8:4 un desierto
oscuro y lúgubre
Hugh Nibley
“En sus sueños Lehi se encuentra vagando por 'un desierto oscuro y lúgubre,' dónde él debe viajar 'por el espacio de muchas horas en la oscuridad,' perdido e
indefenso (1 Nefi 8:4-8). De todas las imágenes que obsesionan a los poetas
árabes antiguos ésta es probablemente la más común; es la pesadilla
convencional del árabe; y es el alarde supremo de cada poeta que ha viajado
solitario a través de largos trechos, de desiertos oscuros y lúgubres.
Invariablemente se da la oscuridad como la fuente principal del terror (el
calor y la luz deslumbrante del día, aunque casi siempre se mencionan, reciben
segundo lugar), y el horror culminante es casi siempre una 'niebla de oscuridad,' una mezcla deprimente de polvo,
y niebla húmeda y pegajosa, la cual, agregada a la noche, completa la confusión
de cualquiera que vague en el desierto. Muy en contra de lo que uno esperaría,
estas nieblas frías y húmedas están descritas por viajeros en todas partes de
Arabia, y al-Ajajj, uno de los poetas antiguos más grandes del desierto, dice
cómo una 'niebla de oscuridad' hace
imposible que se continúe un viaje a Damasco. En su naturaleza y efecto 'la niebla de oscuridad' de Lehi (1 Nefi 8:23) se
conforma con exactitud a este fenómeno extraño.” (Lehi in the Desert and The
World of the Jaredites, p. 47-8).
1 Ne 8:7-33 El simbolismo en el sueño de Lehi
El SÍMBOLO (lo que Lehi vio) El
SIGNIFICADO___
1. El campo grande y espacioso (v.9) El
mundo (v. 20)
2. El árbol (v.10) El amor de Dios (1 Ne 11:22)
3. El fruto
(v.10) El amor de Dios o
la vida eterna (1 Ne 15:36)
4. El río de agua (v.13) Las profundidades del río = las profundidades del
infierno (1 Ne 12:16)
5. La barra de hierro (v.19) La
palabra de Dios (1 Ne 11:25)
6. El camino estrecho y angosto (v.20) La
vía a la vida eterna (2 Ne 31:18)
7. El vapor de Tinieblas (v.23) Las tentaciones del diablo (1 Ne
12:17)
8. El edificio grande y espacioso Las imaginaciones vanas y el orgullo
de mundo (1 Ne 11:36, 12:18)
El SÍMBOLO (lo que Nefi vio) El
SIGNIFICADO_________
9. La fuente de aguas vivas (1 Ne 11:25) El amor de Dios (1 Ne 11:25)
10. El abismo terrible (1 Ne 12:18) La justicia del Eterno Dios (1 Ne
12:18)
1 Ne 8:11 su fruto...
era de lo más dulce, superior a todo cuanto yo había probado antes.
Las bendiciones del Señor sobrepasan toda
comprensión humana. Así es cuando uno comprende completamente el amor de Dios. George
F. Richards, mientras que era Presidente del Quórum de los Doce, enseñó
acerca de este amor increíble:
“Tuve un sueño, que estoy seguro era del Señor.
En este sueño estaba en presencia del Salvador mientras él estaba de pie en
pleno aire. Él no me dijo palabra alguna, pero mi amor por él fue tal que no
tengo palabras para explicarlo. Sé que ningún hombre mortal puede experimentar
un amor por el Salvador, como el que yo experimenté, a menos que Dios se lo
revele. . . . [Como] resultado de ese sueño, tuve este sentimiento, que no
importaba lo que el evangelio pudiera demandar de mí, haría lo que se me
pidiera que hiciera, aun hasta dar mi vida.” (Conference Report, Oct
1946, p.139)
1 Ne 8:12 deseé que
participara también de él mi familia
Marion D. Hanks
“Existen personas a las que amas y cuando algo
realmente importante te sucede, quieres compartirlo con las personas que amas.
Así se sintió Lehi cuando saboreó el
fruto del evangelio. Ésta es la motivación detrás de todo el programa misional,
el proselitismo, el programa de compartir de la Iglesia. Es una cosa sencilla,
sí, pero mientras más vivo, más importante me parece el que ninguno, que sea
realmente un Santo de los Últimos Días, con convicciones podría retirarse
alguna vez a un rincón de la chimenea, un tipo de aislamiento espiritual, y
apretar su pecho con las bendiciones del evangelio y agradecer a Dios que él
las tiene, y, lamentarse de que otros estén sin ellas. Más bien, si él
realmente saborea el fruto, no podrá refrenarse de querer compartirlo con los
que ama mejor y con todos sus hermanos y hermanas. Digo que este sentimiento es
tan normal y natural como puede ser.” (BYU Speeches of the Year, May 4,
1960, p. 5.)
1 Ne 8:19 una barra
de hierro... se extendía por la orilla del río
Es significativo el hecho de que la barra de
hierro esté tan cerca de este río. Recuerdo que Nefi más tarde describe un
abismo terrible por el que este río atraviesa. Las profundidades del río
representan las profundidades del infierno. Por consiguiente, las profundidades
del infierno no están muy distantes de la barra de hierro; no requiere muchos pasos
fuera del camino estrecho y angosto antes de que uno caiga en el abismo
terrible por el que pasa el río. Mormón escribió, Y así
podemos discernir claramente que después que un pueblo ha sido iluminado por el
Espíritu de Dios, y ha poseído un gran conocimiento de las cosas concernientes
a la rectitud, y entonces cae en el pecado y la transgresión, llega a ser más
empedernido, y así su condición es peor que si nunca hubiese conocido estas
cosas. (Alma 24:30)
1 Ne 8:19 la importancia de la barra de hierro
¡Qué herramienta tan poderosa de rectitud! ¡Qué
secreto tan maravilloso! Lehi nos da el secreto para navegar con éxito la
jornada de la vida. No importa si hay nieblas de oscuridad, vapores de
tinieblas, tormentas de viento, carreteras pedregosas, o ríos de aguas muy
sucias. Si uno se acuerda de agarrarse a la palabra de Dios, como si fuera el
propio cordón umbilical espiritual, se da la promesa de vida eterna.
Ezra Taft Benson
“Debemos involucrarnos en actividades que traigan
poder espiritual. Hablo de tales actividades como sumergirnos en las
escrituras. Hay un poder que fluye en nuestras vidas cuando leemos y estudiamos
las escrituras día con día, que no se puede encontrar en ninguna otra forma.” (1987-1988
BYU Devotional and Fireside Speeches, pp. 53-54, as taken
from Latter-day Commentary on the Book of Mormon compiled by K. Douglas
Bassett, p.31)
Merrill J. Bateman
“Una exposición casual, infrecuente a las
escrituras generalmente no abrirá la puerta a los murmullos del Espíritu ni
proporcionará compenetración. Ciertas bendiciones se obtienen cuando uno
escudriña las escrituras. A medida que una persona estudia las palabras del
Señor y las obedece, él o ella se acerca al Salvador y obtiene un deseo mayor
de vivir una vida justa. El poder para resistir la tentación se incrementa, y
se superan las debilidades espirituales.
Se curan las heridas espirituales… Según la visión, la única forma para
alcanzar el árbol y llegar a participar permanentemente del fruto fue 'agarrarse continuamente' a la barra de hierro (1 Ne 8:30). ¿Qué era la barra de hierro? Nefi lo
definió como la 'palabra de Dios' – las
palabras de los profetas vivientes y las escrituras que dirigen a la gente
hacia Cristo. Nefi declaró adicionalmente que los que escucharan y se aferraran
a la palabra de Dios, nunca perecerían (véase Ne 15:24) Aferrarse a la barra de
hierro fortalece la fe en Cristo y su obra. El Presidente Benson, en la
conferencia general de abril de 1986, expresó estos pensamientos: 'Por muy
diligentes que podamos ser en otras áreas, ciertas bendiciones se hallan sólo
en las escrituras, sólo al acudir a la palabra del Señor y de aferrarse
firmemente a ella, a medida que hacemos camino, a través de los vapores de
tinieblas hacia el árbol de la vida.'” (Ensign, May 1986, p. 82, as
taken from Latter-day Commentary on the Book of Mormon compiled by K.
Douglas Bassett, p.30)
George Q. Cannon
“Aunque la oscuridad impenetrable nos rodeara,
debemos, como personas y como individuos, aferrarnos a esa verdad que el Señor
ha revelado con respecto a esta obra; Aférrese al Sacerdocio; Aférrese a la
'barra de hierro,' la cual es la palabra de Dios, y la palabra de Dios viene a
través del Sacerdocio. Deje que cada
uno diga: ‘Serviré a Dios, pase lo que pase; me aferraré a Su Sacerdocio, el
cual Dios ha depositado en Su Iglesia para gobernarla, no importan las
consecuencias.' Esa es la integridad
que deberíamos valorar, y que deberíamos enseñar a nuestros niños. A menos que lo hagamos, nunca lograremos lo
que Dios ha planeado para nosotros.” (Collected Discourses 1886-1898,
vol. 5, edited by Brian H. Stuy, George Q. Cannon, April 5, 1897)
1 Ne 8:20 un sendero
estrecho y angosto
Neal A. Maxwell
“Reconozcamos que ese sendero recto y angosto, a
pesar de estar marcado muy claramente, es un sendero y no una autopista ni una
escalera mecánica, y sin lugar a dudas, hay ocasiones en que ese estrecho
sendero sólo se puede recorrer de rodillas.
Mientras viajamos por él, debemos ayudarnos mutuamente en lugar de
ofendernos." (Liahona, julio de
1982, pág. 78)
Delbert L. Stapley
"Para entrar por la puerta estrecha se
requiere obediencia a los requisitos del evangelio, y el sendero estrecho que
conduce a la vida implica requisitos adicionales, ritos, y ordenanzas para
todos los que deseen la salvación y la exaltación. Me gustaría preguntar, ¿Cuál
es la puerta estrecha que menciona el Salvador por la cual deberíamos
entrar? Quienes se han arrepentido y
luego bautizado y han recibido el Espíritu Santo por siervos autorizados de
Dios han entrado por la puerta estrecha. Sólo se puede seguir el sendero
estrecho por la obediencia y la fidelidad a todas los requisitos y ordenanzas
sagradas del plan más alto del evangelio, obtenido en los templos sagrados de
Dios.” (Conference Report, Apr. 1955, pp. 66-68 as taken from Latter-day
Commentary on the Book of Mormon compiled by K. Douglas Bassett, p.32)
1 Ne 8:20 el significado de la palabra “estrecho”
Joseph Fielding Smith
“Ese camino que conduce a la presencia de Dios es
estrecho, lo que quiere decir que aquellos
que penetren en él, lo encontrarán restringido; es angosto; no pueden llevar
con ellos aquello que no se aplica o no pertenece al reino de Dios. Todas esas cosas deben dejarse atrás cuando
entramos en este angosto camino que conduce a la presencia de Dios, donde
podemos recibir vida eterna. 'Pocos son
los que la hallan'." (Doctrina de Salvación, vol. 2. pág. 12)
Bruce R. McConkie
“El camino que lleva a la vida eterna es recto y
también angosto. Es recto porque
sigue una dirección invariable-siempre es la misma. No hay desvíos, senderos tortuosos o tangentes que lleven al
reino de Dios. Es angosto porque
es restringido, un curso donde se exige la total obediencia a todas las leyes
del evangelio. La rectitud hace
referencia a la dirección, lo angosto a la anchura del sendero. La puerta es estrecha, el sendero es recto y
angosto. (2 Ne. 9:41; 31:9, 17-18; 33:9; Alma 37:44-45; Hela. 3:29-30; 3 Ne.
14:13-14; 27:33; D. & C. 22; 132:22; Mat. 7:13-14; Lucas 13:23-24; Heb.
12:13; Jer. 31:9.)
“De esta manera
al entrar por la puerta estrecha (que es el arrepentimiento y el
bautismo) una persona llega al 'recto y estrecho camino que conduce a la vida eterna'." (2 Ne. 31:17-18.)” (Bruce R. McConkie, Doctrina
Mormona, pág. 697)
1 Ne 8:21 que vi
innumerables concursos de gente
“Lehi contempló ' innumerables concursos de gentes, muchas de las
cuales se estaban apremiando a fin de llegar al sendero que conducía al árbol
al lado del cual [se] hallaba.' Es así ni más ni menos hoy.
Las multitudes de los habitantes de la tierra responden regularmente a
la Luz de Cristo y pretenden saber más de la voluntad de Él de lo que saben de
ellas mismas. Tratan de ponerse en ese
camino que conduce directamente a la paz aquí y la vida eterna más
adelante. Sin embargo navegar el camino
estrecho y angosto requiere cuidado y cautela. Nuestros ojos siempre deben
estar fijos en el Señor y su gloria, y así el viajero debe estar dispuesto a
abstenerse de lo extraño y de las cosas innecesarias que el mundo ofrece tan
fácilmente.
“El Profeta Joseph Smith escribió en 1839
que 'hay muchos aún en la tierra entre todas las sectas, partidos, y
denominaciones, quienes están cegados por la artificiosidad sutil de los
hombres, porque yacen en espera para engañar, y solo se mantienen lejos de
la verdad porque no saben donde
encontrarla ' (D y C 123:12). En
algunos casos, aun los que encuentran la verdad no pueden abandonar el mundo y
sus atavíos y así viajar sin trabas por el corredor estrecho del
evangelio. Ciertamente, no es difícil
vivir los principios del evangelio y así agarrarse a la barra de hierro,
excepto cuando uno intenta mantenerse al mismo tiempo en contacto con el
mundo.” (McConkie, Millet, and Top, Doctrinal Commentary on the Book of
Mormon, vol. 1, p. 59)
Merrill J. Bateman
“Lehi contempló cuatro grupos de gente que
viajaban en direcciones diferentes, algunos hacia el árbol y los otros en
dirección contraria a él. El primer grupo encontró el camino y empezó la
jornada hacia el árbol. Por el camino encontraron un vapor de tinieblas que
causó que ellos se desviaran del camino y se perdieran. Los otros avanzaron
hacia adelante, se agarraron de la barra de hierro, siguieron a través de la
niebla aferrándose a la barra, llegaron al árbol, y participaron del fruto. Aun
cuando saborearon la dulzura del fruto, no perseveraron. Sucumbieron a las
burlas de las personas vestidas con elegancia que habitaban un edificio grande
y espacioso al otro lado el río. El escarnio y el señalamiento de dedos de los
bien vestidos causó que el segundo grupo se avergonzara, y se alejó en caminos
prohibidos y se perdió.
“El tercer grupo avanzó hacia adelante hasta el
camino y se agarró de la barra. Por agarrarse continuamente de la barra de
hierro, alcanzaron el árbol, cayeron al suelo, y participaron del fruto. El
registro de Nefi de la visión de su padre no da más detalles acerca de estas
personas. Sin embargo, se nota que éstos son los fieles, los que continuamente
se agarran a la barra, los que se humillaron debido al árbol y su fruto. Éste
es el único grupo que cae al suelo al pie del árbol antes de participar del
fruto.
“El cuarto grupo en la visión de Lehi siguió a
tientas hacia el edificio grande y espacioso. Ellos tuvieron poco o ningún
interés en ir en busca del árbol ni de la vida que provee. Después de entrar en
el edificio, se unieron a los demás en apuntar el dedo de desprecio a Lehi y
los que estaban comiendo el fruto. Lehi, Saríah, Sam, y Nefi no prestaron
atención a las personas en el edificio grande. Pero Laman y Lemuel se rehusaron
a recorrer el camino hacia el árbol y participar del fruto. Esto le molestó a
Lehi, ya que tenía temor de que los dos hijos mayores pudieran ser arrojados
lejos de la presencia del Señor. Nefi declara que después que el padre Lehi
había relatado todas las palabras del sueño, él exhortó a sus hijos mayores 'con todo el sentimiento de un
tierno padre, a que escucharan sus consejos' (1 Ne.
8:37).
“El sueño de Lehi contiene muchos símbolos,
incluyendo el sendero estrecho y angosto, la barra de hierro, el vapor de tinieblas,
el edificio grande y espacioso, el río de agua, y el árbol de la vida. Cada
símbolo tiene un sentido especial, pero el mensaje central concierne al árbol y
su fruto.” (Heroes from the Book of Mormon, p. 19.)
1 Ne 8:28 Y después
que hubieron probado del fruto, se avergonzaron... y se perdieron.
Es notable advertir que este grupo había probado
el fruto antes de caer. Fueron molestados por los burlones en el edificio
grande y espacioso. Estos habían probado el amor de Dios y luego escogieron el
amor de los hombres en lugar de él. Este grupo de gente no eran investigadores
sino los que exitosamente habían navegado por el vapor de tinieblas del campo
grande y espacioso sólo para fallar después de probar el fruto. ¡Qué tragedia! Robert L. Millet dijo, “Imagine que este
grupo de gente había recibido la palabra de Dios en sus vidas y había
participado de los poderes renovadores de la expiación de Cristo – sus pecados
habían sido remitidos, y durante una temporada cantaron 'la canción de amor que redime' (" Alma 5:26). ¿Cuál
fue el problema? Estaban demasiado preocupados por lo que otros pensaban,
demasiado preocupados por la jerarquía de mandos del mundo. Permitieron que sus
valores fueran tocados y luego moldeados por los valores de otros. Es decir, se
rindieron al orgullo.” (Alive in
Christ: The Miracle of Spiritual Rebirth, p. 184)
Además, este pasaje tiene implicaciones para cómo
interpretamos el simbolismo del fruto. Aunque, Nefi explica que el fruto
representa lo más grande de todos los dones de Dios, o sea la vida eterna (1 Ne
15:36), la definición completa no puede ser tan estrecha. Ya que el árbol mismo
simboliza el amor de Dios, el fruto mismo también debe representar el amor de
Dios, especialmente en este versículo. Es imposible recibir la vida eterna y
luego caer, pero es enteramente posible probar el amor de Dios y luego caer en
caminos prohibidos.
Neal A. Maxwell
“ Algunos miembros de la Iglesia, ay de mí,
abandonan la causa; son como uno que abandona un oasis por la búsqueda de agua
en el desierto. Algunos de estos indudablemente se convertirán en críticos, y
serán bien recibidos en 'el edificio grande y
espacioso.' En adelante, sin embargo, en cuanto a sus alojamientos
teológicos, están en un hotel espacioso pero de poca categoría. Todo adornado,
como el Libro de Mormón dice, ‘extremadamente fino' (1 Ne 8:27), no tienen a dónde ir excepto – un día, esperemos, a casa.” (First
Nephi, The Doctrinal Foundation, BYU Religious Studies Center, p. 11 as
taken from Latter-day Commentary on the Book of Mormon compiled by K.
Douglas Bassett, p.34)
1 Ne 8:26 un edificio
grande y espacioso
Este edificio se mantiene en el aire porque no
tiene cimientos. Su arquitecto es Satanás que nunca diseñaría un cimiento
estable para ninguno de los edificios en su reino. Más bien, el edificio está
precariamente colocado al borde en previsión de su caída inminente, porque 'el diablo no amparará a sus hijos en el postrer día' (1 Ne 11:36, Alma 30:60). Y con razón flota en el otro lado del abismo
terrible que separa a lo justo de lo malvado – separado por la palabra de la justicia del Dios Eterno. Aunque la
separación es dramática en el simbolismo del sueño, frecuentemente los burlones
pueden estar directamente en medio de los justos. Los santos deben cuidarse de
no simpatizar con los burlones.
Harold B. Lee
"Desafortunadamente, entre nosotros hay
algunos que afirman ser miembros de la Iglesia pero en cierto sentido son como
los que se burlaban en la visión de Lehi, que se mantienen apartados y, al
parecer, tienen la tendencia de mofarse de los fieles que aceptan a las
autoridades de la Iglesia como testigos especiales de Dios en el evangelio y
como sus representantes que dirigen los asuntos de la Iglesia.
"De nuevo, para usar el lenguaje figurado de la visión de Lehi, hay
aquellos que les ciegan las tinieblas de obscuridad y aún no han podido asirse
firmemente a la barra de hierro."
(Harold B. Lee, en Discursos de conferencias generales, 1970-1972, págs.
137-138)
Neal A. Maxwell
“Vemos a unos cuantos alrededor de nosotros que
simplemente no pueden aguantar estar separados de las multitudes 'políticamente
correctas' en el edificio grande y espacioso. Estas multitudes están ‘en actitud de estar burlándose y señalando con el dedo a
los que habían llegado hasta el fruto y estaban comiendo de él (1 Ne. 8:26-27).
El 'dedo de desprecio' tiene su propia manera de separar a los fieles de los
que tienen poca o ninguna fe (véase 1 Nefi 8:33.).
“Como Lehi, los fieles en nuestro tiempo
sobrellevarán los dedos de señalamiento de desprecio del mundo y 'no les
pondrán atención’, aun cuando el hecho irónico es que una cierta cantidad de
esos dedos de señalamiento de desprecio una vez se asían a la barra de
hierro.”(Lord, Increase Our Faith, p. 99.)
Glenn L. Pace
“Aunque una persona puede tener un testimonio y
querer hacer lo correcto, es difícil no ser atraído por ese edificio grande y
espacioso. De todas las apariencias, las personas en el edificio se ven felices
y libres y parecen divertirse mucho. Pero no confunda el placer telestial por
el gozo y felicidad celestiales. No confunda la falta de autocontrol, por la
libertad. La libertad completa sin la restricción apropiada, hace a las
personas esclavas a sus apetitos. No envidie una vida inferior y más baja.” (Spiritual
Plateaus, p. 81.)
1 Ne 8:37 los
exhortó, con todo el sentimiento de un tierno padre
Este versículo, más que cualquier otro, muestra
el gran amor y la preocupación que el padre Lehi tenía por Lamán y Lemuel. Nefi
describe exactamente la angustia de alma que sienten los padres por sus hijos
descarriados. Es probablemente la misma angustia que el Padre Celestial siente
cuando somos pecaminosos y desobedientes.
La dificultad de Lehi con sus hijos es similar a
la muchos padres hoy. Muchos padres han trabajado duramente para enseñar a sus
hijos principios justos y criarles en el Señor sólo para encontrar que sus
hijos son injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males,
necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia, desobedientes a los padres (Rom. 1:30). Los padres a
menudo caen en el error de poner en duda sus esfuerzos, culpándose a sí mismos,
o perdiendo las esperanzas cuando se enfrentan con hijos descarriados. Lamán y
Lemuel tuvieron buenos padres, y todavía, por su libre albedrío, fueron
desobedientes a los mandamientos del Señor. Tuvieron un problema con la
“actitud”. Lehi nunca perdió la esperanza con sus hijos, aun cuando una visión
le había mostrado que no participarían de la vida eterna. Lehi no perdió el
tiempo culpándose a sí mismo ni a Saríah, sino que más bien se pasó el tiempo
exhortándolos con todo el sentimiento de un padre tierno.
“ El evangelio restaurado de Jesucristo es un
mensaje de esperanza, una voz de consolación. Más que cualquier otra cosa, el
mensaje del evangelio plantea la verdad eterna que nuestro Padre nos ama, que
él está preocupado por nuestro bienestar, que hará todo lo que pueda para
asegurar nuestra felicidad y bienestar, y que nadie será olvidado ni pasado por
alto. La responsabilidad primaria para enseñar el evangelio a los hijos
descansa en sus padres, no en la Iglesia ni en cualquiera de sus organizaciones
auxiliares. No obstante hay hijos que, a pesar de los mejores esfuerzos de sus
padres, preferirán desviarse de sus enseñanzas y su ejemplo. Aunque sus
corazones sufrirán, hay razón para que padres fieles, cuyos hijos son herederos
del convenio, tengan esperanza aun para los que se descarrían. 'Cuándo se pone
un sello sobre el padre y la madre, se asegura a su posteridad, para que no
puedan perderse, sino que se salvarán por virtud del convenio de su padre y su
madre ' (Teachings of the Prophet Joseph Smith, p. 321).
“ El elder Orson F. Whitney expuso esta
gran doctrina de esperanza:
El Profeta Joseph Smith declaró - y él nunca enseñó una doctrina más reconfortante - que los sellamientos eternos de padres fieles y las promesas divinas hechas a ellos por el servicio valiente en la Causa de la Verdad, les salvarían no sólo a ellos, sino del mismo modo a su posteridad. Aunque algunas de las ovejas pueden descarriarse, el ojo del Pastor está sobre ellos, y tarde o temprano sentirán los tentáculos de la Divina Providencia que se extienden en pos de ellos atrayéndolos de regreso al rebaño. Ya sea en esta vida o la otra, regresarán. Tendrán que pagar su deuda a la justicia; sufrirán por sus pecados; y podrían pisar un camino espinoso; pero si al final se los guía, como al Pródigo arrepentido, al corazón y hogar de un padre cariñoso y misericordioso, la experiencia dolorosa no habrá sido en vano. Oren por sus hijos imprudentes y desobedientes; aférrense a ellos con su fe. Sigan esperando, sigan confiando, hasta que vean la salvación de Dios.' (En Conference Report, abril de 1929, p. 110.)” (McConkie, Millet, Joseph Smith, the Choice Seer, chap. 20)