1 Ne 3:1 hablar con el Señor

Es interesante notar, que Nefi no nos da detalles de su conversación con el Señor con la excepción de 1 Ne 2:19-14. Él está escribiendo en las planchas menores, que son en las que él intentaba grabar las cosas del Espíritu. ¿Podría ser que el resto de la conversación fuese demasiado sagrado como para dejarlo registrado? ¿Era esta experiencia demasiado personal como para compartirla? No debemos procuparnos de que Nefi haya omitido detalles. Debemos seguir su ejemplo y seleccionar cómo y con quien compartiremos nuestras experiencias espirituales. Neal A. Maxwell dijo, "El Presidente Marion G. Romney nos ha advertido respecto a lo inadecuado de compartir ciertas experiencias espirituales, sugiriendo que ¡podremos tener más experiencias de ese tipo, si no hablamos mucho respecto a ellas! Debemos ser cuidadosos de no "tratar con liviandad" las cosas sagradas (D & C 6:12). " (If Thou Endure it well, pág. 108)

En segundo lugar, esta frase ‘hablar con el Señor,’ nos recuerda a Éxodo 33:11 en la cual el Señor habla con Moisés ‘cara a cara, como habla cualquiera a su compañero.’ El hermano de Jared tuvo una experiencia similar. Así vemos que el Libro de Mormón confirma la verdad de que Dios es un personaje, de forma parecida a la del hombre, pero más gloriosa, y que Dios generalmente habla a los profetas ‘como habla cualquiera a su compañero,’ y no en zarzas ardientes.

1 Ne 3:2-4 ¿Por qué no les mandó el Señor que se llevaran los anales de los Judíos al salir de Jerusalén?

Vemos aquí un ejemplo de cómo la obediencia puede ser un inconveniente. La mente carnal (Lamán y Lemuel) se preguntarían por qué el Señor les permitiría viajar varios días, antes de mandarles que consiguieran los anales. ¿No podían haberlos tomado al salir? No está claro si el Señor los estaba probando o si tenía alguna otra razón. Lo que sí está claro es el hecho, que como muchos otros, sacó a relucir la diferencia de carácter y espiritualidad de los hijos de Lehí. Muchos de nuestros tratos con el señor son muy difíciles de entender con la mente carnal. Debemos aceptar el hecho de que, mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, (Is 55:8) y muestra la fe de Nefi.

1 Nefi 3:3 los anales de los Judíos, así como una genealogía de mis antepasados

Estos anales de los Judíos fueron una fuerza estabilizadora entre los Nefitas. Les permitió consistencia en el lenguaje, doctrina, historia, genealogía y tradición. Este efecto estabilizador se puede ver al comparar los Nefitas con los Mulekitas que vinieron al nuevo mundo sin anales. Por lo tanto, ‘su idioma se había corrompido, y . . . negaban la existencia de su Creador’ (Omni 1:17)

Hugh Nibley

"El propósito de las planchas, como él lo vió, fue preservar la herencia cultural del pasado para las generaciones futuras, y especialmente conservar intacta la inquebrantable tradición del pueblo de Dios hasta sus mismos inicios."Esta fue la declaración que lanza el vasto e inquieto proyecto de los descendientes de Lehí, determinados a mantener intacto el eslabón de las escrituras para enlazarlas a la rectitud de cada era en una sola e inquebrantable tradición y fe. Para los antiguos toda la historia era historia sagrada." (An Approach to the Book of Mormon, pág. 158.)

1 Ne 3:3 planchas de bronce

Algunos han argumentado que la descripción del bronce en el Libro de Mormón es una incongruencia. Sin embargo, el mismo término se usa en la Biblia tan al principio como en Génesis 4:22. Ambas descripciones probablemente se refieren a una mezcla de cobre que difiere del bronce actual. El latón es una mezcla de cobre y nickel. El bronce es una mezcla de cobre y estaño. Este último era mucho más común en los tiempos del Antiguo testamento, pero para los siglos XVII y XVIII, la palabra bronce aún no se usaba.

Hugh Nibley

"Cuando vemos la palabra bronce en el Nuevo Testamento, ¿debemos suponer que se refiere a bronce? Respuesta: Sí, puedes suponer bronce. Tenían planchas de bronce, la mezcla de cobre y nickel, pero, por supuesto, la mezcla de cobre y estaño era más común. La palabra bronce no aparece en la versión de la Biblia del Rey Santiago (King James) para nada, porque la palabra no se usó sino hasta los años 1880’s. Y no era una palabra inglesa; era una palabra francesa. Usamos latón en lugar de bronce . . . en los tiempos de José Smith no se usaba la palabra latón para nada. Era una palabra para artistas que se usaba en París y era algo nuevo." (Teachings of the Book of Mormon, lecture 10, pág. 141)

Nota del traductor: En el Libro de Mormón se usa la palabra Brass que significa latón, sin embargo en la traducción al español se usa bronce, quizás porque en la Biblia en español (Casiodoro de Reina y Cipriano de Valera) aparece dos veces la palabra bronce, a diferencia de la versión en inglés (King James) en donde no aparece la palabra bronce (bronce) sino brass (latón).

1 Ne 3:5 lo que yo les he requerido es una cosa difícil

El Manual del estudiante del Libro de Mormón dice, "La distancia desde Jerusalén hasta el mar Rojo (el golfo de Aqaba) es de unos 300 kilómetros a través de un territorio caluroso y desértico, que en la antigüedad se encontraba infestado de asaltantes de caminos. Ya habían recorrido unas tres jornadas más allá de esa distancia.(véase 1 Nefi 2:6). Por lo tanto esto significaba por lo menos un viaje de doce a catorce días sólo para llegar a Jerusalén, lo cual le da más significado a la respuesta de Nefi registrada en el versículo 7." (1986 EL LIBRO DE MORMON Manual para el alumno, págs. 24 y 25)

1 Ne 3:7 Iré y haré lo que el Señor me ha mandado

José Smith

". . . ya que mi vida consistía de actividad y esfuerzo inflexible, hice de esto mi regla: Cuando el Señor manda, hazlo." (History of the Church, 2:170, tomado de Latter-day commentary on the Book of Mormon compiled by K. Douglas Bassett, pág. 13)

Heber J.Grant

"No puedo expresar cuan agradecido estoy de haber leído el libro [de Mormón] en mi niñez y que vino a mi corazón la seguridad de que en verdad es verdadero, y me enamoré de la personalidad de Nefi. Más de lo que cualquier otro mortal de quien tengamos registro en la Biblia, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento, o en el Libro de Mormón, más, yo creo, ha influído en mí que todos mis amigos o con quienes me he asociado o con quien he vivido, Nefi ha dejado una huella en mi corazón y en mi alma y ha sido una de las estrellas que me ha guíado en la vida--un hombre que se esforzó bajo cualquier circunstancia y jamás se desanimó o descorazonó, jamás se quejó; pero se esforzó hasta el límite de su habilidad para llevar a cabo por sí mismo, las maravillosas palabras habladas a su padre--

Iré y haré lo que el Señor ha mandado, porque sé que él nunca da mandamientos a los hijos de los hombres sin prepararles la vía para que cumplan lo que les ha mandado.

"Esa brillante declaración, ejemplificada durante toda su vida, ha permanecido conmigo, estoy seguro, completamente desde hace cincuenta largos años hasta ahora; y me regocijo por la impresión que esa declaración ha hecho en mi alma y mi corazón. Me regocijo en la ejemplificación inmediata de la declaración de que él haría lo que el Señor requiriera. ¿Qué había requerido el Señor? El Señor, a través de Lehí, su padre, envió un sueño a fin de que sus hijos regresaran a Jerusalén y asegurarán las planchas de bronce sobre las cuales había sido grabada la historia antigua y la genealogía de los antepasados de Nefi. Y sus hermanos no estaban de acuerdo, entonces él hizo esa impresionante declaración que él iría y haría las cosas que el Señor le había requerido." (Conference Report, Abril de 1924, pág. 158)

Spencer W. Kimball

"Cuando el sentimiento de incompetencia me sobrecoge por completo, recuerdo, recuerdo las palabras de Nefi, cuando dijo: [1 Ne 3:7]. Quiero decirles que yo confío plenamente en esas promesas, que el Señor me fortalecerá y me hará crecer y me adecuará y capacitará para esta gran obra. He visto como el Señor capacita a los hombres. Dentro de los cargos en la iglesia, he ayudado a . . . llamar a muchos obispos. Les he visto crecer, prosperar y transformarse en hombres grandes y poderosos en la Iglesia; hombres que fueron débiles y tontos, se volvieron fuertes y confundieron a los sabios, así que yo confío en la promesa del Señor de que Él me fortalecerá y hará poderoso a fin de que pueda hacer el trabajo al que me ha mandado." (Conference Report, Oct. De 1943, pág. 18, tomado de Latter-day Commentary on the Book of Mormon compiled by K. Douglas Basset, pág. 12)

Boyd K. Packer

"Es en la forma que respondemos al llamamiento, que mostramos la medida de nuestra devoción . . . Nunca digan ‘No’ a una oportunidad de servir en la Iglesia. Si son llamados a una asignación por quien tiene la debida autoridad, solo hay una respuesta. Por supuesto se espera que evalúes tus circunstancias claramente, pero cualquier asignación detrás de un llamamiento, de tu obispo o de tu presidente de estaca viene del Señor. El artículo de fe Nº 5 lo define así, y yo testifico que así es. Una vez llamado a esa posición, no te atrevas a dar la fecha de relevo. Un relevo es en realidad otro llamamiento. Los hombres no se llaman a sí mismos como oficiales en la Iglesia. ¿Por qué podemos asumir que tenemos la autoridad para relevarnos a nosotros mismos? Un relevo debe venir de la misma autoridad de la cual vino el llamamiento. Cumple el oficio al cual has sido llamado con toda diligencia. No seas un siervo perezoso. Se puntual, confiable y fiel." (BYU devotional, Mar. 23 de 1965 tomado de Latter-day Commentary on the Book of Mormon, compiled by K. Douglas Basset, pág. 13)

Marion G. Romney

"Yo creo con todo mi corazón, por ejemplo, que si nuestros jóvenes pudieran salir de sus hogares, completamente familiarizados con la vida de Nefi, empapados con el espíritu de valor y el amor por la verdad, escogerían lo correcto cuando se les presentara una elección. Que maravilloso sería, que cuando tuvieran que tomar una decisión, apareciera como destello en sus mentes, con una larga e intima asociación con las palabras de Nefi: ‘Iré y haré lo que el Señor ha mandado. . ." (Conference Report, Abr. De 1960, pág. 112, tomado de Latter-day Commentary on the Book of Mormon compiled by K. Douglas Basset, pág. 11)

Obispo Robert L. Simpson

"Mis hermanos y hermanas, la verdadera grandeza tiene el hábito de sobrevivir a los años. Estoy seguro de que cada miembro de la Iglesia se ha emocionado con las palabras de un incondicional joven, en edad del Sacerdocio Aarónico, que vivió hace aproximadamente dos mil cuatrocientos años. Cuando se enfrentó a una situación difícil, el dijo: ‘Iré y haré lo que el Señor ha mandado, porque sé que él nunca da mandamientos a los hijos de los hombres sin prepararles la vía para que cumplan lo que les ha mandado.’ (1 Nefi 3:7.)

"Este joven, destinado a convertirse en un gran profeta, tuvo una característica muy importante. Tuvo valor, valor para mantenerse en sus propios pies en lugar de seguir la así-llamada senda fácil – la senda más popular – el llamado de la mayoría, en este caso de sus propios hermanos." (Conference Report, Oct. De 1963, pág. 102)

1 Ne 3:13 tu eres un ladrón

Es interesante que, Labán acusa a Lamán de ser un ladrón. Más adelante, Labán prueba tener el corazón de un ladrón, al tomar la riqueza de Lehí, sin dar a cambio las planchas. Es parte de la naturaleza humana, criticar a otros por aquellos rasgos en los que somos más débiles. El Libro de Mormón está lleno de estas manifestaciones de la naturaleza humana que José Smith (si él fuera el autor como los críticos suponen) debe haber superado en forma brillante por sí mismo.

Gene R. Cook

"Lamán y Lemuel eran perdedores. Después de un contratiempo se daban por vencidos. Probablemente continuaban murmurando y criticando a Nefi, así como habían criticado a su padre.

"Ahora, piensen cuidadosamente lo que le pasaba a Nefi y a sus hermanos, porque se refiere a ustedes. Tuvieron un serio contratiempo. Habían tratado, con fe, de la mejor manera que conocían. ¿Habrían ido a la casa de Labán, si no hubiesen tenido fe en que obtendrían las planchas? No, ellos pensaron que las obtendrían, de lo contrario no hubiesen ido. Se encontraban en un momento de aflicción, un momento que casi cada uno de nosotros enfrenta cada día. Necesitaban tomar una decisión. ¿Seguirían adelante creyendo en la palabra del Señor, con el doble de fe que tenían antes, o se darían por vencidos? Lamán y Lemuel querían regresar a la tienda de su padre. Pero escuchen a Nefi, que estaba lleno de gran fe.

‘Pero he aquí, yo les dije: Así como el Señor vive, y como nosotros vivimos, no descenderemos hasta nuestro padre en el desierto hasta que hayamos cumplido lo que el Señor nos ha mandado.’ (Verso 15)

"Eso es potente. Nefi estaba diciendo en esencia, que el Señor vivía, y que tan seguro como de que Él vivía y que ellos mismos vivían, no regresarían hasta que hubiesen completado, aquello por lo que habían sido enviados. En ese crucial momento ¿sabía Nefi más de lo que había sabido antes, en el sentido de que la tarea sería fácil o por lo menos sabía qué tenía que hacer? No lo creo; él seguía ejerciendo su fe. ¿Sabía cómo obtendría las planchas? No, pero él,creía que las obtendría. Él creía de una forma tan segura, que yo siento que él entendió el gran principio que está entretejido a través de toda su experiencia: Cuando las adversidades y problemas se presentan, no puedes permitir que tu fe se debilite, debes redoblar tu fe en el Señor. Fue en situaciones como ésta, a las que José Smith se refería, cuando dijo que cuando el Señor ve que estás dispuesto a servirle a cualquier precio, a cualquier costo, bajo cualquier circunstancia, entonces tendrás suficiente fe para aferrarte a la vida eterna, solo hasta entonces. Nefi atravesaba por ese proceso." (Living by the Power of Faith, pág. 44-5.)

Bruce R. McConkie

"Esto de pactar con juramento en los días antiguos tenía un significado mucho mayor de lo que muchos de nosotros comprendemos. Por ejemplo: Nefi y sus hermanos estaban tratando de obtener las planchas de Labán. Estaban en peligro de muerte; sin embargo, Nefi juró así: ‘Así como el Señor vive, y como nosotros vivimos, no descenderemos hasta nuestro padre en el desierto hasta que hayamos cumplido lo que el Señor nos ha mandado.’ (1 Nefi 3:15.) De esta forma Nefi hizo que Dios fuera su socio. Si fracasaba en su empresa, Dios habría fracasado; y como Él no fracasa, era forzoso para Nefi el conseguir las planchas o el dar su vida en el intento." (Liahona, Julio de 1982, pág. 67)

1 Ne 3:20 preservarles . . . las palabras . . . de todos los santos profetas

Las planchas de bronce de Labán contenían la historia de los judíos desde la creación hasta los días de Lehí. Incluía las profecías del antiguo testamento escritas antes de los días de Lehí. Aún las profecías de un contemporáneo de Lehí, Jeremías, se encontraban en las planchas (véase 1 Ne 5:13). Casi todas las profecías importantes del antiguo testamento habían sido registradas. Los anales Nefitas podrían no haber incluído profecías de Daniel, Ezequiel, Miqueas, o Malaquías. Esto nos lo da a entender el ministerio del Salvador entre los Nefitas. En ese entonces, el Señor se aseguró de que las más importantes escrituras fueran parte de los anales Nefitas. Esto requirió que Él, les diera algunas de las profecías del antiguo testamento que, o bien, eran de gran importancia doctrinal o no las habían recibido los Nefitas. Un cuidadoso estudio de 3 Nefi demuestra que los profetas más citados fueron, Isaías, Miqueas y Malaquías.

Las planchas de bronce representaban una porción más grande de literatura que nuestra Biblia actual. Esto se evidencía de la declaración de Nefi, y (la Biblia actual) es una narración semejante a los grabados sobre las planchas de bronce, aunque menos en número (1 Ne 13:23). Las planchas de bronce obviamente contenían una porción considerable de literatura ya no existente en nuestro Antiguo Testamento. Contenía las palabras de muchos profetas cuyo mensaje, de no haber sido por el Libro de Mormón, se hubiera perdido para el mundo. Estos fueron hombres que claramente enseñaron de un Mesías que vendría en la carne a redimir a su pueblo. Estos profetas incluyeron a Zenós, Zenoc y Nahum (ver la Guía para el estudio de las Escrituras)

1 Ne 3:27 y nos escondimos en la oquedad de una roca

Hugh Nibley

“Los hermanos llegaron y se escondieron en cuevas cerca de Jerusalén. Como ustedes saben (muchos de ustedes han estado allí, estoy seguro), toda el área de piedra caliza que rodea a Jerusalén está salpicada con cuevas, maravillosas cuevas a lo largo de todo el lugar. Hay cuevas por todos lados, hasta en los alrededores de Jerusalén. Entre las más famosas está la cueva de Machpelah. Hay cientos de cuevas.” (Teachings of the Book of Mormon, Lecture 7)

1 Ne 3:28 Lamán se irritó conmigo

Gene R. Cook

"Hay aquí dos puntos importantes que debemos recordar. Primero, después de dos fracasos, Nefi aún permanece fuerte en su fe. Aún cuando Lamán y Lemuel lo estaban golpeando, él creyó. Pregunto, ¿seguimos creyendo cuando somos golpeados por la vida? ¿Le decimos al Señor, ‘No sé como lo voy a lograr, Padre, pero con tu ayuda, haré tu voluntad.’ O, seguimos el ejemplo de Lamán y Lemuel quienes dudaron, murmuraron, temieron y se dieron por vencidos?

"El segundo punto es que Nefi, después de resistir dos grandes fracasos, finalmente obtuvo la recompensa a su fe. ¡Un ángel vino! Nefi debe haber necesitado apoyo entonces y yo imagino que eso ayudó. ¿Pero qué sabía Nefi, en ese momento, que no hubiera sabido antes? El ángel le dijo, ‘He aquí, subiréis de nuevo a Jerusalén y el Señor entregará a Labán en vuestras manos.’ (Verso 29) Entonces Nefi conoció el horario del Señor, el cual es muy importante conocer. Hay muchas cosas que son la voluntad del señor pero cuyos horarios no se dan a conocer al hombre. Ten eso en mente, cuando intentes cumplir la voluntad del Señor." (Living by the Power of Faith, pág. 47)

1 Ne 3: 31 Lamán y Lemuel empezaron otra vez a murmurar

No les tomó mucho a Lamán y Lemuel demostrar su completa falta de fe. No creen el mensaje del ángel del Señor que se les acababa de aparecer. Es de hacerse notar, que aún tenían temor de Labán a pesar de que el ángel les había prometido el Señor entregará a Labán en vuestras manos (v. 29.) Nefi comentó que su rebelión se debía a que no conocían la manera de proceder de aquel Dios que los había creado (1 Ne 2:12). No debían conocer la manera de proceder de su Dios, si pensaban que los hombres de Labán eran más poderosos que el Creador de los cielos y de la tierra.

George Q. Cannon

"Después de hablarles, el ángel se retiró. Hemos escuchado de muy buena gente, que han pensado, que si solo pudieran ver un ángel, cualesquier cosa que les dijera, lo creerían, y jamás dudarían de ello. Sin embargo, he aquí a dos jóvenes que habiendo visto y hablado con un ángel, apenas se había alejado, empezaron a murmurar. No creyeron nada de lo que les dijo el ángel." (The Life of Nephi: Faith-Promoting Series, no. 9, pág. 23-24.)