EL PRIMER LIBRO DE NEFI
SU REINADO Y MINISTERIO
Esta introducción fue escrita por Nefi
mismo. Todos los otros encabezados fueron proporcionados por la Iglesia para la
edición de 1981.
1 Ne 1:1 La declaración introductoria de
Nefi
La introducción de Nefi es típica en la
escritura de los Egipcios.
Hugh Nibley
"Los
primeros tres versos de 1 Nefi, separados claramente del resto del texto, son
un colofón típico, un recurso literario que es altamente característico
de las composiciones egipcias. El papiro Bremer-Rhind es típico, el cual inicia
con un colofón conteniendo (1) la fecha, (2) los títulos de Nassim, el autor,
(3) los nombres de sus familiares y una palabra de alabanza a sus virtudes, con
una mención especial al profético llamamiento de su padre, (4) una maldición
contra aquellos que pudieran ‘llevarse el libro’, probablemente ‘a causa del
temor de que el libro sagrado llegara a manos impuras’. Compárese esto con el
colofón de Nefi: (1) su nombre, (2) los méritos de sus padres, con atención
especial a la ciencia de su padre, (3) una declaración solemne (correspondiente
a la maldición de Nassim) de que el registro es verdadero, y la afirmación, ‘la escribo de mi propia mano’ (1 Nefi 1:3)—una
condición indispensable de cada colofón, ya que el propósito del colofón es
establecer la identidad del escribiente actual (no solamente el último autor)
del texto. Los escritos literarios egipcios terminan a menudo con la fórmula iw-f-pw
‘así es,’ ‘y así es.’ Nefi termina la parte principal de su libro con la frase,
‘Y así es, Amén’ (1 Nefi 9:6; 14:30;
22:31)." (Lehi in the Desert/The World of the Jaredites, p. 15.)
1 Ne 1:1 Yo, Nefi, nací de buenos padres
José F. Smith
"Al
fin y al cabo, el hacer bien las cosas que Dios dispuso que fuesen la suerte
común de todo el género humano constituye la nobleza más auténtica. Lograr el
éxito como padre o como madre es superior a lograr el éxito como general o
estadista. Una es grandeza universal y eterna, la otra es efímera . . . No
intentemos substituir una vida artificial por la vida verdadera."
(Doctrina del Evangelio, pág. 279, tomado de Latter-day Commentary on the Book
of Mormon, compiled by K. Douglas Basset, pag. 2)
Heber J. Grant
"Hemos
escuchado de gratitud expresada por muchos de los discursantes porque ellos,
como Nefi de la antigüedad, han nacido de buenos padres. Yo siento que sería
indigno de las maravillosas enseñanzas y el magnífico y espléndido ejemplo de
una madre viuda que me crió, si no levantara mi voz aquí, ahora y agradeciera a
Dios por una madre que lo amó, que amó la religión de Jesucristo, cuya vida fue
un ejemplo sin reproche, que no conocí a alguna madre más leal, patriota y
verídica entre los Santos de los Últimos Días. Yo agradezco al Señor por mi
padre, aunque nunca lo conocí. He recibido amor abundante de los líderes de
esta Iglesia y de hombres influyentes desde un extremo de este país hasta el
otro, debido al amor y al respeto que sintieron por mi padre. . . en verdad es
una cosa espléndida y maravillosa haber nacido de buenos padres, y es la más triste
entre las cosas tristes, cuando los hijos y las hijas de buenos padres, son
traidores a la fe sus padres, cuando son descuidados e indiferentes, cuando
fallan en honrar a sus padres y a sus madres, y por lo tanto fallan en honrar a
su Dios, cuando persiguen las cosas de este mundo, y permiten que las ideas de
los hombres les cieguen." (Conference Report, Abril 1913, págs. 112-113.)
Carlos E. Asay
“Estoy
convencido de que le esperan a la juventud que venera a sus padres, bendiciones
especiales, ya sea en tiempos buenos o malos, cuando los errores honestos se
cometen y cuando las sabias sugerencias prueban ser correctas. La mayoría de
nosotros, como Nefi, nacimos de ‘buenos padres,’
y nuestra mejor ofrenda es esforzarnos para ser buenos hijos." (The Road to
Somewhere: A Guide for Young Men and Women, pág. 94)
1 Nefi 1:1 Recibí, por tanto, alguna
instrucción en toda la ciencia de mi padre
Lehí era conocido como un hombre rico, y
algunos han especulado a un comerciante que hacía negocios frecuentes con
comerciantes Egipcios. Egipto ejercía una influencia cultural importante en esa
época y seguramente Lehí conocía el idioma Egipcio. Lehí también estaba
familiarizado con las cosas del Espíritu. Por tanto, Nefi había recibido "alguna instrucción" de su padre en cuanto a
las cosas seculares y eclesiásticas.
Hugh Nibley
"En
el breve compás del relato de Nefi, el cual es un compendio del diario de su
propio padre, cuyo estilo imita y continúa (1 Nefi 1:2, 15-16), se nos da una
sorprendente cantidad de información, tanto general como al detalle, respecto a
la condición en los días de Lehí. Esto nos enseña que Lehí era en verdad un
hombre representativo, minucioso, de su tiempo y lugar. En primer lugar
consideren lo que el Libro de Mormón dice.
"Lehí era un hombre que poseía una gran
fortuna en forma de ‘oro y plata y toda clase de
riquezas’ (1 Nefi 3:16; 2:4). Tenía ‘su casa en
Jerusalén’ (1 Nefi 1:7); sin embargo él estaba acostumbrado a ‘iba por su camino’ desde la ciudad de tiempo en
tiempo (1 Nefi 1:5-7), y su patrimonio terrenal, la tierra de su herencia,
donde el grueso de su fortuna se encontraba, estaba a cierta distancia de la
población (1 Nefi 3:16, 22; 2:4). Él provenía de una antigua, distinguida y
culta familia (1 Nefi 5:14-16)." (An approach to the Book of Mormon, 3rd
ed., pág. 46.)
1 Ne 1:1 y habiendo conocido muchas
aflicciones durante el curso de mi vida, siendo, no obstante, altamente
favorecido del Señor todos mis días. . . escribo, por tanto, la historia de los
hechos de mi vida.
Nefi está escribiendo su registro después de
llegar a la tierra prometida. Sus escritos parecen ser más, sus memorias
personales que un diario. Aparentemente, Nefi empieza a escribir en las
planchas mayores de Nefi no mucho después de haber llegado a las Américas. (1
Nefi 19:1-5). Sin embargo, no empieza a escribir el registro en las planchas
menores de Nefi, hasta 30 años después de haber salido de Jerusalén (2 Ne
5:28-33). Esto es significativo, porque el registro está ilustrado por la
sabiduría y perspectiva de su época; detalles innecesarios de las actividades
cotidianas no se incluyen. Sin embargo, Nefi puede describir las experiencias
espirituales y revelaciones con notable detalle.
1 Ne 1:2 hago la relación en el lenguaje
de mi padre, que se compone de la ciencia de los judíos y el idioma de los
egipcios.
Este pasaje ha generado una gran
controversia entre los eruditos del Libro de Mormón quienes han tratado de
determinar el idioma que Nefi usó para registrar su historia. La enseñanza
tradicional es que el Libro de Mormón se escribió en "Egipcio
Reformado," una escritura que utilizaba símbolos capaces de comunicar
conceptos completos en mucho menos espacio que el hebreo. El término,
"Egipcio reformado," viene de la descripción de Moroni en Mormón 9:32.
Se especula, sin embargo, que el lenguaje en los días de Moroni era muy
diferente al de los días de Nefi. Moroni admite en ese versículo que los hemos trasmitido y alterado conforme a nuestra manera de
hablar.
Cualquier lingüista está enterado de que los
idiomas se pueden transformar rapidamente, especialmente a lo largo de miles de
años. Nefi no indica el idioma que usó; el dice a el lenguaje de mi padre. Lehí era un Judío de la tribu de Manasés.
El hebreo debió haber sido su lenguaje principal. Sin embargo, los eruditos han
destacado la riqueza de Lehí y la evidente influencia de la cultura Egipcia en
los escritos y prácticas del Libro de Mormón. Esto sugiere que Lehí era un
comerciante próspero, que tenía mucha relación comercial con los mercaderes
Egipcios. Él, sin lugar a dudas, conocía su idioma. Nefi sugiere que este
idioma era parte de la ciencia de mi padre y la ciencia de los judíos. Esto debería haber incluido
como hablar y escribir en el idioma Egipcio de los días de Lehi. No hay erudito
más calificado al respecto para enseñar sobre la materia, que Hugh Nibley,
quien dijo.
"Ahora
nos damos cuenta que los antiguos Judíos podían escribir rápida y audazmente
(en hebreo), con un arte que fluía de la mano, con una caligrafía de amor de
aquellos que disfrutaban al escribir. Y los Nefitas abandonaron esto, para
aprender en su lugar, ¡el torpe , difícil, e impracticable sistema de escritura
que el hombre jamás había inventado! ¿Por qué complicar las cosas? Simplemente
para ahorrar espacio. ¿Cuál espacio? El espacio sobre las valiosas planchas.
¿Cuándo empezó esa costumbre? Con Lehí. Cuando y cómo aprendió él ‘el idioma de los egipcios’ En Palestina, por
supuesto, antes de siquiera pensar en ser un escritor de registros. ¿Aprendió
el próspero Lehi los caracteres Egipcios a fin de que se pudiera sentar en su
casa, en la tierra de Jerusalén y al escribir hebreo en símbolos demóticos (de
la antigua escritura egipcia, que difiere de los jeroglíficos clásicos
egipcios; se usaba para registrar hechos, libros, etc.) ahorrar algún dinero al
mes al escribir lo esencial? y ¿mandó él a sus hijos aprender Egipcio a fin de
que pudieran ahorrar espacio cuando llevaran los registros? Por supuesto que
no: cuando ellos aprendieron el idioma, ni Lehí ni sus hijos tenían una idea de
que algún día sería útil a fin de escribir un registro sobre planchas de metal.
No había otra razón para aprender los caracteres Egipcios que el leer y
escribir en Egipcio. . Fue un poco después, cuando los historiadores tuvieron
problemas con el espacio, que se dieron cuenta de la ventaja de continuar
escribiendo en Egipcio. Y los caracteres Egipcios solo pudieron ser preservados
al ser usados, porque el idioma también fue preservado . . ."Prevalece el
hecho de que la compilación y edición del Libro de Mormón se hizo en un
lenguaje solo conocido por los Nefitas." (Hugh Nibley, Lehi in the Desert
and The World of the Jaredites, págs. 16-17)
En conclusión ¿Cuál fue el idioma utilizado
por los escritores del Libro de Mormón?, La simple respuesta es, "Egipcio
reformado," es probablemente de más ayuda y exactitud que la larga
respuesta tratada anteriormente.
1 Ne 1:4 el primer año del reinado de
Sedequías
Daniel Ludlow escribe, "Lehí y su
familia aparentemente salieron de Jerusalén en ‘el
primer año del reinado de Sedequías, rey de Judá’ (1 Nefi 1:4, 2:1-4).
De acuerdo con la Biblia (2 Crónicas 36:11), Sedequías tenía veintiún años de
edad cuando fue hecho rey sobre el reino de Judá por Nabucodonosor, el líder
del imperio Babilónico. Sin embargo, la fecha exacta de la ascención al trono
de Sedequías no se menciona en la Biblia, aunque casi todos los eruditos están
de acurdo en que fue alrededor del año 600 A.C." (A Companion to Your
Study of the Book of Mormon, pág. 89)
Aunque Lehí y su familia dejaron Jerusalén
no mucho después de esto, Jerusalén no fue sitiado por los Babilonios sino
hasta nueve años más tarde. Aconteció por tanto, a los
nueve años de su reinado, en el mes décimo, a los diez días del mes, que vino
Nabucodonosor rey de Babilonia, él y todo su ejército, contra Jerusalén, y
acamparon contra ella, y de todas partes edificaron contra ella baluartes.
Y estuvo sitiada la ciudad hasta
el undécimo año del rey Sedequías. (Jer
52:4-5) Más adelante en el mismo capítulo 52 Jeremías describe el desafortunado
destino de Sedequías; sus hijos (todos excepto uno quien más adelante viaja con
su pueblo, los Mulekitas, a la tierra prometida) fueron asesinados ante sus
ojos, y entonces ‘le sacó los ojos.’ (Jer
52:8-11)
1 Ne 1:4 Lehí es un nombre bíblico
Jueces 15 registra que los Filisteos
vinieron a un lugar llamado "Lehí" a pelear contra los hombres de
Judá, Lehí se encontraba en el área que se dio a la tribu de Judá después de
que los Israelitas se establecieron en Canaan. El nombre Ramat-Lehí significa
"Colina de la Quijada". Siendo interesante, que este fue el lugar en
que Sansón mató a mil Filisteos con una quijada de asno
(véase Jueces 15:9-17).
1 Nefi 1:4 ¿Por qué había más de un
profeta en los días de Lehí?
Algunos estudiosos del evangelio identifican
tan fuertemente al presidente de la iglesia como "el Profeta" que les
molesta la presencia de múltiples profetas en los tiempos del antiguo
testamento. ¿Quién era el Presidente de la Iglesia en los tiempos de Lehí?
¿Había un Profeta predominante?
Ante todo, hay casi siempre más de un
profeta sobre la tierra a la vez. Normalmente, 15 hombres son apartados como
Profetas, Videntes y Reveladores. Lo que hace al Presidente de la Iglesia único
es que es el único hombre sobre la faz de la tierra que tiene la autoridad para
ejercer las llaves que le fueron dadas cuando fue ordenado primero como
apóstol. La organización actual de los profetas es muy diferente de la de los
tiempos de Lehí.
En el Antiguo Testamento, no había un
"Presidente de la Iglesia". El sacerdocio que presidía con autoridad
bajo la Ley Mosáica era el sumo sacerdote del Sacerdocio Aarónico (2 R. 22:8;
Neh. 3:1)Ya que la institución eclesiástica de ese tiempo era gobernada por el
Sacerdocio Aarónico, estos profetas (la mayoría de los cuales obtuvo el
sacerdocio de Melquisedec a través de su rectitud personal) no eran
administradores eclesiásticos en el mismo sentido que lo son ahora. En lugar de
ello, recibían la orden del Señor de realizar funciones proféticas específicas.
El profeta Jonás es un buen ejemplo; el Señor le mandó predicar el
arrepentimiento a la ciudad de Nínive. A Lehí se le mandó profetizar a los
Judíos de la inminente destrucción y llamar al arrepentimiento. A otros
profetas del Antiguo Testamento se les dieron especiales llamamientos de
consolar al rey juntamente con su responsabilidad de proclamar al
arrepentimiento, por ejemplo, Samuel, Natán, Isaías, y Jeremías. Pudieron ser
los profetas principales en su tiempo, sin embargo no fueron los líderes
administradores de la organización religiosa bajo la ley Mosáica.
1 Ne 1:4 llegaron muchos profetas
La justicia de Dios requirió que se
advirtiera al pueblo antes de ser destruído. 2 Reyes 17:13 Jehová amonestó entonces a Israel y a Judá por medio de todos
los profetas y de todos los videntes diciendo: Volveos de vuestros malos
caminos . . . En el caso de los cautivos en Babilonia, el Señor envió a
varios profetas a amonestar al pueblo. Lehí, Jeremías, Ezequiel, Habacuc,
Nahum, Urías (Jer. 26:20-23), Sofonías y Obadías todos fueron contemporáneos, y
todos excepto Obadías y Nahum se sabe que profetizaron acerca de la destrucción
de Jerusalén.
1 Ne 1:5 Lehí oró al Señor, sí, con todo
su corazón, a favor de su pueblo
Es notable que la respuesta a Lehí llegó
después de que él había orado con todo su corazón, a
favor de su pueblo. Enós recibió una respuesta a su oración debido a su
diligencia y humildad. Este es un buen ejemplo de una pequeñita perla de verdad
encontrada a menudo en el Libro de Mormón. El secreto para que sus oraciones
sean contestadas es orar, sí, con todo su corazón.
1 Ne 1:6 Y ocurrió
Este es el primer uso de una frase
comunmente encontrada en el Libro de Mormón. Mark Twain se mofó diciendo que si
esta frase. ‘Y ocurrió,’ fuera retirada del
Libro de Mormón, se volvería solo un folleto. Sin embargo, la frase es típica
de los textos antiguos.
Hugh Nibley
"Nada
halaga más a los críticos del Libro de Mormón que la repetición monótona de ‘Y ocurrió’ al principio de miles de frases en el
Libro de Mormón. Esto es algo poco familiar para la tradición occidental. En
lugar de usar puntuación, el manuscrito original del Libro de Mormón divide sus
frase con un ‘y,’ ‘he aquí,’ ‘ahora,’ o ‘y sucedió . . ‘ esto es horrible para
la literatura inglesa, pero es una práctica común entre los Egipcios. Los
textos históricos Egipcios, Grapow señaló, ‘empiezan de una forma monótona’
siempre con las mismas palabras clásicas; a veces cada discurso se introduce
con un innecesario ‘Yo abrí mi boca.’ Los textos dramáticos se mantienen juntos
por la repetición constante de Khpr-n, ‘Y sucedió que’ o ‘Y aconteció que.’ En
Egipcio estas expresiones no son solo adornos, como Grapow señala, son una
necesidad gramatical que no se puede omitir. Paul Humbert ha rastreado el
origen de las expresiones proféticas de la Biblia hasta las formas arcáicas de
los oráculos. En cualquier situación, son más comunes en Egipcio que en la
Biblia, así como son más comunes en el Libro de Mormón. Aunque se consideren
malas en Inglés, los Egipcios no se ríen en absoluto de ellas." (Since
Cumorah, p. 29)
1 Ne 1:7 Lehí es dominado por el Espíritu
Las experiencias espirituales intensas a
menudo tienen el efecto de agotar la fortaleza física. Este parece ser el caso
de Lehí. A continuación pongo tres ejemplos, 1) Daniel ve al Señor en una
gloriosa visión, que menciona, y no quedó fuerza en mí (Dan. 10:8), 2) el rey
Lamoni hubo sido vencido por el Espíritu por tres días, cuando despertó
comunicó, he visto a mi redentor . . . Y cuando hubo
dicho estas palabras, se le hinchió el corazón, y cayó otra vez de gozo; y cayó
también la reina, dominada por el Espíritu (Alma 36:22), y 3) José Smith
y Sidney Rigdon vieron juntos la visión de los tres grados de gloria mientras
se encontraban en la granja de los Johnson en Hiram, Ohio. Hubo otros hombres
en el cuarto que contemplaron sus rostros a medida que recibían la sección 76
de D. y C. . Uno de estos hombres, Philo Dibble registró la escena como sigue,
"José se encontraba sentado, calmado y firme en medio de una gloria
grandiosa, pero Sidney se veía pálido y sin fuerzas, con un aspecto
desfalleciente, al observarlo, José dijo, sonriendo, Sidney no está
acostumbrado a esto como lo estoy yo." (Juvenile Instructor, Mayo 1892,
págs. 303-4) Véase también 1 Ne 17:47.
1 Ne 1:8 y creyó ver a Dios sentado en su
trono
Por alguna razón, una variante de esto fue
usada por Alma al describir su visión del trono del altísimo. Alma escribió, Sí, me pareció ver –así como nuestro padre Lehí vio- a Dios
sentado en su trono (Alma 36:22). Ciertamente ambos fueron
transfigurados para presenciar lo que vieron.
1 Ne 1:8 innumerables concursos de
ángeles
"Esta
expresión nos recuerda, quizá, a Daniel, quien vio ‘un
Anciano de días’ en su trono: ‘millares de
millares le servían y millones de millones asistían delante de él.’
(Daniel 7:9-11) Todos listos para obedecer sus mandamientos. Daniel dice, ‘el juez se sentó y los libros fueron abiertos.’
O,
como diríamos ahora, la corte entra en sesión. El juicio estaba a punto de ser
pronunciado sobre las ‘cuatro grandes bestias’
estas son, Babilonia, medo-Persia, Macedonia y el Imperio Romano."
La
visión de Lehí fue semejante a la anterior. Pero el juicio inminente de su
visión caería sobre Judá y Jerusalén y no sobre otros imperios."
(Commentary on the Book of Mormon, ed by George Reynolds, Janne Sjodahl, and
Phillip Reynolds, cap. 1, pág. 9)
1 Ne 1:9 ¿Quién era Uno que descendía del
cielo?
Era el Salvador. Esto coincide con los
siguientes versículos ya que había doce (apóstoles) que le estaban siguiendo.
"Amo
el Libro de Mormón sobre todo porque ha ampliado mi comprensión de la vida y
misión de Jesucristo y ha abierto ampliamente mi corazón para experimentar su
amor. El Libro de Mormón testifica de Cristo desde el primer capítulo, en donde
Lehí ve ‘Uno que descendía del cielo [cuyo] resplandor era mayor que el del sol a mediodía’ (1
Nefi 1:9), hasta el último capítulo, en donde Moroni dice, ‘Y además, si por la gracia de Dios sois perfectos en
Cristo y no negáis su poder, entonces sois santificados en Cristo por la gracia
de Dios, mediante el derramamiento de la sangre de Cristo, que está en el
convenio del Padre para la remisión de vuestros pecados, a fin de que lleguéis
a ser santos, sin mancha.’ (Moroni 10:33). A través de los muchos
testimonios de los profetas del Libro de Mormón y a través de las propias palabras
de Cristo a los Nefitas, debo exclamar, como lo hace Nefi, ‘Me glorío en la claridad; me glorío en la verdad; me
glorío en la verdad; me glorío en mi Jesús, porque él ha redimido mi alma del
infierno.’ (2 Nefi 33:6.)
"Amo
el Libro de Mormón. Y amo al Señor por enviarlo a bendecir nuestras
vidas." (Robert A. Rees, Converted to Christ through the Book of Mormon,
edited by Eugene England, pág. 198.)
1 Ne 1:11 y el primero llegó . . . y le
dio un libro
Un libro mostrado a los profetas en una
visión a menudo tiene mensajes de muerte para los malvados. Lehí fue afortunado
al solo haber tenido que leer el libro. Ezequiel y Juan el revelador, a ambos,
les fue requerido comer los libros mostrados en la visión. (véase Ezequiel 2:9;
3:3 y Apocalipsis 10:10) El contenido del libro incluía la maldad de los
Judíos, la inminente destrucción incluyendo la muerte por la espada, la
cautividad en Babilonia, la venida del Mesías y la redención del mundo (véase
v. 19)
1 Ne 1:16 ha
escrito muchas cosas que vio en visiones y sueños
El siguiente versículo pone en claro que
Nefi está compilando el registro de su padre. Muchas de las visiones y
profecías de Lehí pudieron haber sido registradas en el libro de Lehí el cual
se perdió junto con las 116 páginas (véase D y C 10). Nefi no tenía espacio en
sus planchas para volver a escribirlo todo. Esto nos ayuda a entender la
diferencia entre 1 Nefi y 2 Nefi. El primero fue una compilación del registro
de Lehí (con muchos comentarios de Nefi). El último fue el propio registro de
Nefi.
1 Nefi 1:20 los
Judíos . . . se irritaron contra él . . . y procuraron también quitarle la vida
Lehí fue uno de los innumerables profetas
que fueron rechazados en Jerusalén. El Salvador mismo no fue la excepción. La
historia Judía de rechazar a los profetas dio origen a la conocida declaración
del Salvador. ¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los
profetas, y apedreas a los que te son enviados! ¡Cuantas veces quise juntar a
tus hijos, como la gallina junta sus polluelos debajo de las alas, y no
quisiste!. (Mt. 23:37) véase también 2 Cr. 36:15-16 y Jer. 35:15-17.
"A
fin de entender porque la gente amenazó la vida de Lehí cuando profetizó
respecto a la inminente destrucción de Jerusalén, será necesario hacer un breve
resumen de la situación histórica en el cercano oriente alrededor de 600 años
A. C.. el reino de Judá era un estado vasallo de Babilonia y era gobernado por
un rey títere de 21 años de edad, Sedequías. El gran poder militar y económico
en el cercano oriente estaba constituído por: (1) Babilonia, la cual unos pocos
años antes había derrotado a los Egipcios en la Batalla de Carquemis y por
tanto se había ‘ganado’ el derecho de controlar al pequeño reino de Judá (‘el
reino del sur’), el cual se encontraba en medio de dos grandes potencias; (2)
Egipto, quien ya había pasado su esplendor militar, pero aún ejercía una gran
influencia cultural y económica; y (3) Asiria, que había conquistado el reino
de Israel (‘reino del norte’) alrededor de 722 años A. C. Y esperaba posibles
oportunidades de conquista.
"Sedequías
no quería que su reino estuviera bajo el control de Babilonia, sin embargo, él
y algunos de sus consejeros estaban considerando la posibilidad de formar una
alianza con Egipto, a fin de quitarse el yugo de Babilonia. Jeremías y otros
profetas del Señor advirtieron contra tal alianza. La posición de los profetas
no era popular ante los líderes políticos y económicos de Judá. Por lo tanto,
el profeta Jeremías es perseguido y arrojado en prisión (la referencia en la
Biblia respecto a este periodo está en 2 Reyes 23-25; 2 Crónicas 36; Jeremías
26-39). Lehí, otro profeta, es advertido por el Señor de alejarse de Jerusalén
para escapar a la destrucción que los profetas habían previsto resultaría, sin
lugar a dudas, como resultado de la alianza con Egipto ( 1 Nefi 1:12; 2 Nefi
2:1-4)." (Daniel H. Ludlow, A Companion to your Study of the Book of
Mormon, págs. 90-91)
1 Ne 1:20 las
entrañables misericordias del Señor se extienden sobre todos aquellos que, a
causa de su fe, él ha escogido
Neal A. Maxwell
"’Yo, Nefi, os mostraré que las entrañables misericordias del
Señor se extienden sobre todos aquellos que, a causa de su fe, él ha escogido,
para fortalecerlos, sí, hasta tener el poder de librarse.’ (1 Nefi 1:20;
cursiva añadida.)
"El
Señor nos enseña mucho de Él a través de sus
‘entrañables misericordias.’ Él nos enseña también mucho de lo que
podemos llegar a ser, si enfrentamos, a nuestro nivel, el plan individual de
nuestras vidas. Sus más aventajados alumnos, por supuesto, son los hombres y
mujeres de Dios. En esos ejemplos registrados, el Señor manifiesta su
misericordia y bondad al guíar a tales individuos. El patrón incluye la
revelación, a menudo, acerca de Él y su obra, ampliando, de esta forma, el
horizonte de la persona guiada. Por lo tanto Él se asegura y asigna a los
escogidos una parte individual de su obra, incluyendo la proclamación del
Evangelio, mientras hace promesas especiales. El patrón, aunque bondadosamente
adecuado a nuestro nivel, está en las vidas de los verdaderos discípulos."
(Meek and Lowly, pág. 115.)