EL PRIMER LIBRO DE NEFI

SU REINADO Y MINISTERIO

Esta introducción fue escrita por Nefi mismo. Todos los otros encabezados fueron proporcionados por la Iglesia para la edición de 1981.

1 Ne 1:1 La declaración introductoria de Nefi

La introducción de Nefi es típica en la escritura de los Egipcios.

Hugh Nibley

"Los primeros tres versos de 1 Nefi, separados claramente del resto del texto, son un colofón típico, un recurso literario que es altamente característico de las composiciones egipcias. El papiro Bremer-Rhind es típico, el cual inicia con un colofón conteniendo (1) la fecha, (2) los títulos de Nassim, el autor, (3) los nombres de sus familiares y una palabra de alabanza a sus virtudes, con una mención especial al profético llamamiento de su padre, (4) una maldición contra aquellos que pudieran ‘llevarse el libro’, probablemente ‘a causa del temor de que el libro sagrado llegara a manos impuras’. Compárese esto con el colofón de Nefi: (1) su nombre, (2) los méritos de sus padres, con atención especial a la ciencia de su padre, (3) una declaración solemne (correspondiente a la maldición de Nassim) de que el registro es verdadero, y la afirmación, ‘la escribo de mi propia mano’ (1 Nefi 1:3)—una condición indispensable de cada colofón, ya que el propósito del colofón es establecer la identidad del escribiente actual (no solamente el último autor) del texto. Los escritos literarios egipcios terminan a menudo con la fórmula iw-f-pw ‘así es,’ ‘y así es.’ Nefi termina la parte principal de su libro con la frase, ‘Y así es, Amén’ (1 Nefi 9:6; 14:30; 22:31)." (Lehi in the Desert/The World of the Jaredites, p. 15.)

1 Ne 1:1 Yo, Nefi, nací de buenos padres

José F. Smith

"Al fin y al cabo, el hacer bien las cosas que Dios dispuso que fuesen la suerte común de todo el género humano constituye la nobleza más auténtica. Lograr el éxito como padre o como madre es superior a lograr el éxito como general o estadista. Una es grandeza universal y eterna, la otra es efímera . . . No intentemos substituir una vida artificial por la vida verdadera." (Doctrina del Evangelio, pág. 279, tomado de Latter-day Commentary on the Book of Mormon, compiled by K. Douglas Basset, pag. 2)

Heber J. Grant

"Hemos escuchado de gratitud expresada por muchos de los discursantes porque ellos, como Nefi de la antigüedad, han nacido de buenos padres. Yo siento que sería indigno de las maravillosas enseñanzas y el magnífico y espléndido ejemplo de una madre viuda que me crió, si no levantara mi voz aquí, ahora y agradeciera a Dios por una madre que lo amó, que amó la religión de Jesucristo, cuya vida fue un ejemplo sin reproche, que no conocí a alguna madre más leal, patriota y verídica entre los Santos de los Últimos Días. Yo agradezco al Señor por mi padre, aunque nunca lo conocí. He recibido amor abundante de los líderes de esta Iglesia y de hombres influyentes desde un extremo de este país hasta el otro, debido al amor y al respeto que sintieron por mi padre. . . en verdad es una cosa espléndida y maravillosa haber nacido de buenos padres, y es la más triste entre las cosas tristes, cuando los hijos y las hijas de buenos padres, son traidores a la fe sus padres, cuando son descuidados e indiferentes, cuando fallan en honrar a sus padres y a sus madres, y por lo tanto fallan en honrar a su Dios, cuando persiguen las cosas de este mundo, y permiten que las ideas de los hombres les cieguen." (Conference Report, Abril 1913, págs. 112-113.)

Carlos E. Asay

“Estoy convencido de que le esperan a la juventud que venera a sus padres, bendiciones especiales, ya sea en tiempos buenos o malos, cuando los errores honestos se cometen y cuando las sabias sugerencias prueban ser correctas. La mayoría de nosotros, como Nefi, nacimos de ‘buenos padres,’ y nuestra mejor ofrenda es esforzarnos para ser buenos hijos." (The Road to Somewhere: A Guide for Young Men and Women, pág. 94)

1 Nefi 1:1 Recibí, por tanto, alguna instrucción en toda la ciencia de mi padre

Lehí era conocido como un hombre rico, y algunos han especulado a un comerciante que hacía negocios frecuentes con comerciantes Egipcios. Egipto ejercía una influencia cultural importante en esa época y seguramente Lehí conocía el idioma Egipcio. Lehí también estaba familiarizado con las cosas del Espíritu. Por tanto, Nefi había recibido "alguna instrucción" de su padre en cuanto a las cosas seculares y eclesiásticas.

Hugh Nibley

"En el breve compás del relato de Nefi, el cual es un compendio del diario de su propio padre, cuyo estilo imita y continúa (1 Nefi 1:2, 15-16), se nos da una sorprendente cantidad de información, tanto general como al detalle, respecto a la condición en los días de Lehí. Esto nos enseña que Lehí era en verdad un hombre representativo, minucioso, de su tiempo y lugar. En primer lugar consideren lo que el Libro de Mormón dice.

"Lehí era un hombre que poseía una gran fortuna en forma de ‘oro y plata y toda clase de riquezas’ (1 Nefi 3:16; 2:4). Tenía ‘su casa en Jerusalén’ (1 Nefi 1:7); sin embargo él estaba acostumbrado a ‘iba por su camino’ desde la ciudad de tiempo en tiempo (1 Nefi 1:5-7), y su patrimonio terrenal, la tierra de su herencia, donde el grueso de su fortuna se encontraba, estaba a cierta distancia de la población (1 Nefi 3:16, 22; 2:4). Él provenía de una antigua, distinguida y culta familia (1 Nefi 5:14-16)." (An approach to the Book of Mormon, 3rd ed., pág. 46.)

1 Ne 1:1 y habiendo conocido muchas aflicciones durante el curso de mi vida, siendo, no obstante, altamente favorecido del Señor todos mis días. . . escribo, por tanto, la historia de los hechos de mi vida.

Nefi está escribiendo su registro después de llegar a la tierra prometida. Sus escritos parecen ser más, sus memorias personales que un diario. Aparentemente, Nefi empieza a escribir en las planchas mayores de Nefi no mucho después de haber llegado a las Américas. (1 Nefi 19:1-5). Sin embargo, no empieza a escribir el registro en las planchas menores de Nefi, hasta 30 años después de haber salido de Jerusalén (2 Ne 5:28-33). Esto es significativo, porque el registro está ilustrado por la sabiduría y perspectiva de su época; detalles innecesarios de las actividades cotidianas no se incluyen. Sin embargo, Nefi puede describir las experiencias espirituales y revelaciones con notable detalle.

1 Ne 1:2 hago la relación en el lenguaje de mi padre, que se compone de la ciencia de los judíos y el idioma de los egipcios.

Este pasaje ha generado una gran controversia entre los eruditos del Libro de Mormón quienes han tratado de determinar el idioma que Nefi usó para registrar su historia. La enseñanza tradicional es que el Libro de Mormón se escribió en "Egipcio Reformado," una escritura que utilizaba símbolos capaces de comunicar conceptos completos en mucho menos espacio que el hebreo. El término, "Egipcio reformado," viene de la descripción de Moroni en Mormón 9:32. Se especula, sin embargo, que el lenguaje en los días de Moroni era muy diferente al de los días de Nefi. Moroni admite en ese versículo que los hemos trasmitido y alterado conforme a nuestra manera de hablar.

Cualquier lingüista está enterado de que los idiomas se pueden transformar rapidamente, especialmente a lo largo de miles de años. Nefi no indica el idioma que usó; el dice a el lenguaje de mi padre. Lehí era un Judío de la tribu de Manasés. El hebreo debió haber sido su lenguaje principal. Sin embargo, los eruditos han destacado la riqueza de Lehí y la evidente influencia de la cultura Egipcia en los escritos y prácticas del Libro de Mormón. Esto sugiere que Lehí era un comerciante próspero, que tenía mucha relación comercial con los mercaderes Egipcios. Él, sin lugar a dudas, conocía su idioma. Nefi sugiere que este idioma era parte de la ciencia de mi padre y la ciencia de los judíos. Esto debería haber incluido como hablar y escribir en el idioma Egipcio de los días de Lehi. No hay erudito más calificado al respecto para enseñar sobre la materia, que Hugh Nibley, quien dijo.

"Ahora nos damos cuenta que los antiguos Judíos podían escribir rápida y audazmente (en hebreo), con un arte que fluía de la mano, con una caligrafía de amor de aquellos que disfrutaban al escribir. Y los Nefitas abandonaron esto, para aprender en su lugar, ¡el torpe , difícil, e impracticable sistema de escritura que el hombre jamás había inventado! ¿Por qué complicar las cosas? Simplemente para ahorrar espacio. ¿Cuál espacio? El espacio sobre las valiosas planchas. ¿Cuándo empezó esa costumbre? Con Lehí. Cuando y cómo aprendió él ‘el idioma de los egipcios’ En Palestina, por supuesto, antes de siquiera pensar en ser un escritor de registros. ¿Aprendió el próspero Lehi los caracteres Egipcios a fin de que se pudiera sentar en su casa, en la tierra de Jerusalén y al escribir hebreo en símbolos demóticos (de la antigua escritura egipcia, que difiere de los jeroglíficos clásicos egipcios; se usaba para registrar hechos, libros, etc.) ahorrar algún dinero al mes al escribir lo esencial? y ¿mandó él a sus hijos aprender Egipcio a fin de que pudieran ahorrar espacio cuando llevaran los registros? Por supuesto que no: cuando ellos aprendieron el idioma, ni Lehí ni sus hijos tenían una idea de que algún día sería útil a fin de escribir un registro sobre planchas de metal. No había otra razón para aprender los caracteres Egipcios que el leer y escribir en Egipcio. . Fue un poco después, cuando los historiadores tuvieron problemas con el espacio, que se dieron cuenta de la ventaja de continuar escribiendo en Egipcio. Y los caracteres Egipcios solo pudieron ser preservados al ser usados, porque el idioma también fue preservado . . ."Prevalece el hecho de que la compilación y edición del Libro de Mormón se hizo en un lenguaje solo conocido por los Nefitas." (Hugh Nibley, Lehi in the Desert and The World of the Jaredites, págs. 16-17)

En conclusión ¿Cuál fue el idioma utilizado por los escritores del Libro de Mormón?, La simple respuesta es, "Egipcio reformado," es probablemente de más ayuda y exactitud que la larga respuesta tratada anteriormente.

1 Ne 1:4 el primer año del reinado de Sedequías

Daniel Ludlow escribe, "Lehí y su familia aparentemente salieron de Jerusalén en ‘el primer año del reinado de Sedequías, rey de Judá’ (1 Nefi 1:4, 2:1-4). De acuerdo con la Biblia (2 Crónicas 36:11), Sedequías tenía veintiún años de edad cuando fue hecho rey sobre el reino de Judá por Nabucodonosor, el líder del imperio Babilónico. Sin embargo, la fecha exacta de la ascención al trono de Sedequías no se menciona en la Biblia, aunque casi todos los eruditos están de acurdo en que fue alrededor del año 600 A.C." (A Companion to Your Study of the Book of Mormon, pág. 89)

Aunque Lehí y su familia dejaron Jerusalén no mucho después de esto, Jerusalén no fue sitiado por los Babilonios sino hasta nueve años más tarde. Aconteció por tanto, a los nueve años de su reinado, en el mes décimo, a los diez días del mes, que vino Nabucodonosor rey de Babilonia, él y todo su ejército, contra Jerusalén, y acamparon contra ella, y de todas partes edificaron contra ella baluartes.

Y estuvo sitiada la ciudad hasta el undécimo año del rey Sedequías. (Jer 52:4-5) Más adelante en el mismo capítulo 52 Jeremías describe el desafortunado destino de Sedequías; sus hijos (todos excepto uno quien más adelante viaja con su pueblo, los Mulekitas, a la tierra prometida) fueron asesinados ante sus ojos, y entonces ‘le sacó los ojos.’ (Jer 52:8-11)

1 Ne 1:4 Lehí es un nombre bíblico

Jueces 15 registra que los Filisteos vinieron a un lugar llamado "Lehí" a pelear contra los hombres de Judá, Lehí se encontraba en el área que se dio a la tribu de Judá después de que los Israelitas se establecieron en Canaan. El nombre Ramat-Lehí significa "Colina de la Quijada". Siendo interesante, que este fue el lugar en que Sansón mató a mil Filisteos con una quijada de asno (véase Jueces 15:9-17).

1 Nefi 1:4 ¿Por qué había más de un profeta en los días de Lehí?

Algunos estudiosos del evangelio identifican tan fuertemente al presidente de la iglesia como "el Profeta" que les molesta la presencia de múltiples profetas en los tiempos del antiguo testamento. ¿Quién era el Presidente de la Iglesia en los tiempos de Lehí? ¿Había un Profeta predominante?

Ante todo, hay casi siempre más de un profeta sobre la tierra a la vez. Normalmente, 15 hombres son apartados como Profetas, Videntes y Reveladores. Lo que hace al Presidente de la Iglesia único es que es el único hombre sobre la faz de la tierra que tiene la autoridad para ejercer las llaves que le fueron dadas cuando fue ordenado primero como apóstol. La organización actual de los profetas es muy diferente de la de los tiempos de Lehí.

En el Antiguo Testamento, no había un "Presidente de la Iglesia". El sacerdocio que presidía con autoridad bajo la Ley Mosáica era el sumo sacerdote del Sacerdocio Aarónico (2 R. 22:8; Neh. 3:1)Ya que la institución eclesiástica de ese tiempo era gobernada por el Sacerdocio Aarónico, estos profetas (la mayoría de los cuales obtuvo el sacerdocio de Melquisedec a través de su rectitud personal) no eran administradores eclesiásticos en el mismo sentido que lo son ahora. En lugar de ello, recibían la orden del Señor de realizar funciones proféticas específicas. El profeta Jonás es un buen ejemplo; el Señor le mandó predicar el arrepentimiento a la ciudad de Nínive. A Lehí se le mandó profetizar a los Judíos de la inminente destrucción y llamar al arrepentimiento. A otros profetas del Antiguo Testamento se les dieron especiales llamamientos de consolar al rey juntamente con su responsabilidad de proclamar al arrepentimiento, por ejemplo, Samuel, Natán, Isaías, y Jeremías. Pudieron ser los profetas principales en su tiempo, sin embargo no fueron los líderes administradores de la organización religiosa bajo la ley Mosáica.

1 Ne 1:4 llegaron muchos profetas

La justicia de Dios requirió que se advirtiera al pueblo antes de ser destruído. 2 Reyes 17:13 Jehová amonestó entonces a Israel y a Judá por medio de todos los profetas y de todos los videntes diciendo: Volveos de vuestros malos caminos . . . En el caso de los cautivos en Babilonia, el Señor envió a varios profetas a amonestar al pueblo. Lehí, Jeremías, Ezequiel, Habacuc, Nahum, Urías (Jer. 26:20-23), Sofonías y Obadías todos fueron contemporáneos, y todos excepto Obadías y Nahum se sabe que profetizaron acerca de la destrucción de Jerusalén.

1 Ne 1:5 Lehí oró al Señor, sí, con todo su corazón, a favor de su pueblo

Es notable que la respuesta a Lehí llegó después de que él había orado con todo su corazón, a favor de su pueblo. Enós recibió una respuesta a su oración debido a su diligencia y humildad. Este es un buen ejemplo de una pequeñita perla de verdad encontrada a menudo en el Libro de Mormón. El secreto para que sus oraciones sean contestadas es orar, sí, con todo su corazón.

1 Ne 1:6 Y ocurrió

Este es el primer uso de una frase comunmente encontrada en el Libro de Mormón. Mark Twain se mofó diciendo que si esta frase. ‘Y ocurrió,’ fuera retirada del Libro de Mormón, se volvería solo un folleto. Sin embargo, la frase es típica de los textos antiguos.

Hugh Nibley

"Nada halaga más a los críticos del Libro de Mormón que la repetición monótona de ‘Y ocurrió’ al principio de miles de frases en el Libro de Mormón. Esto es algo poco familiar para la tradición occidental. En lugar de usar puntuación, el manuscrito original del Libro de Mormón divide sus frase con un ‘y,’ ‘he aquí,’ ‘ahora,’ o ‘y sucedió . . ‘ esto es horrible para la literatura inglesa, pero es una práctica común entre los Egipcios. Los textos históricos Egipcios, Grapow señaló, ‘empiezan de una forma monótona’ siempre con las mismas palabras clásicas; a veces cada discurso se introduce con un innecesario ‘Yo abrí mi boca.’ Los textos dramáticos se mantienen juntos por la repetición constante de Khpr-n, ‘Y sucedió que’ o ‘Y aconteció que.’ En Egipcio estas expresiones no son solo adornos, como Grapow señala, son una necesidad gramatical que no se puede omitir. Paul Humbert ha rastreado el origen de las expresiones proféticas de la Biblia hasta las formas arcáicas de los oráculos. En cualquier situación, son más comunes en Egipcio que en la Biblia, así como son más comunes en el Libro de Mormón. Aunque se consideren malas en Inglés, los Egipcios no se ríen en absoluto de ellas." (Since Cumorah, p. 29)

1 Ne 1:7 Lehí es dominado por el Espíritu

Las experiencias espirituales intensas a menudo tienen el efecto de agotar la fortaleza física. Este parece ser el caso de Lehí. A continuación pongo tres ejemplos, 1) Daniel ve al Señor en una gloriosa visión, que menciona, y no quedó fuerza en mí (Dan. 10:8), 2) el rey Lamoni hubo sido vencido por el Espíritu por tres días, cuando despertó comunicó, he visto a mi redentor . . . Y cuando hubo dicho estas palabras, se le hinchió el corazón, y cayó otra vez de gozo; y cayó también la reina, dominada por el Espíritu (Alma 36:22), y 3) José Smith y Sidney Rigdon vieron juntos la visión de los tres grados de gloria mientras se encontraban en la granja de los Johnson en Hiram, Ohio. Hubo otros hombres en el cuarto que contemplaron sus rostros a medida que recibían la sección 76 de D. y C. . Uno de estos hombres, Philo Dibble registró la escena como sigue, "José se encontraba sentado, calmado y firme en medio de una gloria grandiosa, pero Sidney se veía pálido y sin fuerzas, con un aspecto desfalleciente, al observarlo, José dijo, sonriendo, Sidney no está acostumbrado a esto como lo estoy yo." (Juvenile Instructor, Mayo 1892, págs. 303-4) Véase también 1 Ne 17:47.

1 Ne 1:8 y creyó ver a Dios sentado en su trono

Por alguna razón, una variante de esto fue usada por Alma al describir su visión del trono del altísimo. Alma escribió, Sí, me pareció ver –así como nuestro padre Lehí vio- a Dios sentado en su trono (Alma 36:22). Ciertamente ambos fueron transfigurados para presenciar lo que vieron.

1 Ne 1:8 innumerables concursos de ángeles

"Esta expresión nos recuerda, quizá, a Daniel, quien vio ‘un Anciano de días’ en su trono: ‘millares de millares le servían y millones de millones asistían delante de él.’ (Daniel 7:9-11) Todos listos para obedecer sus mandamientos. Daniel dice, ‘el juez se sentó y los libros fueron abiertos.’

O, como diríamos ahora, la corte entra en sesión. El juicio estaba a punto de ser pronunciado sobre las ‘cuatro grandes bestias’ estas son, Babilonia, medo-Persia, Macedonia y el Imperio Romano."

La visión de Lehí fue semejante a la anterior. Pero el juicio inminente de su visión caería sobre Judá y Jerusalén y no sobre otros imperios." (Commentary on the Book of Mormon, ed by George Reynolds, Janne Sjodahl, and Phillip Reynolds, cap. 1, pág. 9)

1 Ne 1:9 ¿Quién era Uno que descendía del cielo?

Era el Salvador. Esto coincide con los siguientes versículos ya que había doce (apóstoles) que le estaban siguiendo.

"Amo el Libro de Mormón sobre todo porque ha ampliado mi comprensión de la vida y misión de Jesucristo y ha abierto ampliamente mi corazón para experimentar su amor. El Libro de Mormón testifica de Cristo desde el primer capítulo, en donde Lehí ve ‘Uno que descendía del cielo [cuyo] resplandor era mayor que el del sol a mediodía’ (1 Nefi 1:9), hasta el último capítulo, en donde Moroni dice, ‘Y además, si por la gracia de Dios sois perfectos en Cristo y no negáis su poder, entonces sois santificados en Cristo por la gracia de Dios, mediante el derramamiento de la sangre de Cristo, que está en el convenio del Padre para la remisión de vuestros pecados, a fin de que lleguéis a ser santos, sin mancha.’ (Moroni 10:33). A través de los muchos testimonios de los profetas del Libro de Mormón y a través de las propias palabras de Cristo a los Nefitas, debo exclamar, como lo hace Nefi, ‘Me glorío en la claridad; me glorío en la verdad; me glorío en la verdad; me glorío en mi Jesús, porque él ha redimido mi alma del infierno.’ (2 Nefi 33:6.)

"Amo el Libro de Mormón. Y amo al Señor por enviarlo a bendecir nuestras vidas." (Robert A. Rees, Converted to Christ through the Book of Mormon, edited by Eugene England, pág. 198.)

1 Ne 1:11 y el primero llegó . . . y le dio un libro

Un libro mostrado a los profetas en una visión a menudo tiene mensajes de muerte para los malvados. Lehí fue afortunado al solo haber tenido que leer el libro. Ezequiel y Juan el revelador, a ambos, les fue requerido comer los libros mostrados en la visión. (véase Ezequiel 2:9; 3:3 y Apocalipsis 10:10) El contenido del libro incluía la maldad de los Judíos, la inminente destrucción incluyendo la muerte por la espada, la cautividad en Babilonia, la venida del Mesías y la redención del mundo (véase v. 19)

1 Ne 1:16 ha escrito muchas cosas que vio en visiones y sueños

El siguiente versículo pone en claro que Nefi está compilando el registro de su padre. Muchas de las visiones y profecías de Lehí pudieron haber sido registradas en el libro de Lehí el cual se perdió junto con las 116 páginas (véase D y C 10). Nefi no tenía espacio en sus planchas para volver a escribirlo todo. Esto nos ayuda a entender la diferencia entre 1 Nefi y 2 Nefi. El primero fue una compilación del registro de Lehí (con muchos comentarios de Nefi). El último fue el propio registro de Nefi.

1 Nefi 1:20 los Judíos . . . se irritaron contra él . . . y procuraron también quitarle la vida

Lehí fue uno de los innumerables profetas que fueron rechazados en Jerusalén. El Salvador mismo no fue la excepción. La historia Judía de rechazar a los profetas dio origen a la conocida declaración del Salvador. ¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas, y apedreas a los que te son enviados! ¡Cuantas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus polluelos debajo de las alas, y no quisiste!. (Mt. 23:37) véase también 2 Cr. 36:15-16 y Jer. 35:15-17.

"A fin de entender porque la gente amenazó la vida de Lehí cuando profetizó respecto a la inminente destrucción de Jerusalén, será necesario hacer un breve resumen de la situación histórica en el cercano oriente alrededor de 600 años A. C.. el reino de Judá era un estado vasallo de Babilonia y era gobernado por un rey títere de 21 años de edad, Sedequías. El gran poder militar y económico en el cercano oriente estaba constituído por: (1) Babilonia, la cual unos pocos años antes había derrotado a los Egipcios en la Batalla de Carquemis y por tanto se había ‘ganado’ el derecho de controlar al pequeño reino de Judá (‘el reino del sur’), el cual se encontraba en medio de dos grandes potencias; (2) Egipto, quien ya había pasado su esplendor militar, pero aún ejercía una gran influencia cultural y económica; y (3) Asiria, que había conquistado el reino de Israel (‘reino del norte’) alrededor de 722 años A. C. Y esperaba posibles oportunidades de conquista.

"Sedequías no quería que su reino estuviera bajo el control de Babilonia, sin embargo, él y algunos de sus consejeros estaban considerando la posibilidad de formar una alianza con Egipto, a fin de quitarse el yugo de Babilonia. Jeremías y otros profetas del Señor advirtieron contra tal alianza. La posición de los profetas no era popular ante los líderes políticos y económicos de Judá. Por lo tanto, el profeta Jeremías es perseguido y arrojado en prisión (la referencia en la Biblia respecto a este periodo está en 2 Reyes 23-25; 2 Crónicas 36; Jeremías 26-39). Lehí, otro profeta, es advertido por el Señor de alejarse de Jerusalén para escapar a la destrucción que los profetas habían previsto resultaría, sin lugar a dudas, como resultado de la alianza con Egipto ( 1 Nefi 1:12; 2 Nefi 2:1-4)." (Daniel H. Ludlow, A Companion to your Study of the Book of Mormon, págs. 90-91)

1 Ne 1:20 las entrañables misericordias del Señor se extienden sobre todos aquellos que, a causa de su fe, él ha escogido

Neal A. Maxwell

"’Yo, Nefi, os mostraré que las entrañables misericordias del Señor se extienden sobre todos aquellos que, a causa de su fe, él ha escogido, para fortalecerlos, sí, hasta tener el poder de librarse.’ (1 Nefi 1:20; cursiva añadida.)

"El Señor nos enseña mucho de Él a través de sus ‘entrañables misericordias.’ Él nos enseña también mucho de lo que podemos llegar a ser, si enfrentamos, a nuestro nivel, el plan individual de nuestras vidas. Sus más aventajados alumnos, por supuesto, son los hombres y mujeres de Dios. En esos ejemplos registrados, el Señor manifiesta su misericordia y bondad al guíar a tales individuos. El patrón incluye la revelación, a menudo, acerca de Él y su obra, ampliando, de esta forma, el horizonte de la persona guiada. Por lo tanto Él se asegura y asigna a los escogidos una parte individual de su obra, incluyendo la proclamación del Evangelio, mientras hace promesas especiales. El patrón, aunque bondadosamente adecuado a nuestro nivel, está en las vidas de los verdaderos discípulos." (Meek and Lowly, pág. 115.)